Dos nuevos recintos y la ampliación de otro en la ciudad dependen de trámites urbanísticos Ferrol, con un hueco por cada 26 coches, presenta una de las tasas más bajas entre las urbes gallegas
23 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Algo más de 35.800 vehículos están registrados en el Ayuntamiento de Ferrol, los que anualmente pasan por caja para abonar el impuesto de circulación, junto a otros 2.300 ciclomotores y casi 1.400 motocicletas. El parque móvil de la ciudad supone que hay un coche por cada dos ciudadanos, pero las plazas de aparcamiento públicos bajo tierra no se corresponden con esos parámetros. De hecho, Ferrol presenta una de las peores tasas de zonas de estacionamiento subterráneo, con apenas un hueco por cada 26 coches, sin contar los que acuden cada día de fuera del municipio. En A Coruña o Santiago, por ejemplo, el ratio es de una por cada 15. El número de plazas de aparcamiento se ha quedado estancado desde mayo del 2004 en 1.356. Aquel mes se abrió al público el mayor estacionamiento de la ciudad, el de la plaza de España, con 625 puntos. Únicamente, desde entonces, se ha regulado el recinto del Mercado central, donde hasta comienzos de este año se podía aparcar de forma gratuita durante 90 minutos, y sólo por las mañanas; ahora una firma privada se encarga del cobro y de su mantenimiento. El Concello, desde el 2003, ha prometido en diversas ocasiones la construcción de nuevos aparcamientos en la ciudad, recogidos también en los programas electorales de PP e Independientes por Ferrol. Pero esos proyectos están hoy paralizados. Así, no hay previsión de que a corto plazo esa cifra -que supone igualmente que por cada cien coches hay 3,7 plazas- se incremente. Las iniciativas más avanzadas eran, hasta ahora, la ampliación del aparcamiento de la plaza de Armas y la construcción de dos nuevos, el de la plaza de Ultramar y el del Tirso de Molina. En total sumaban 600 nuevas plazas, un 44% más de las existentes hoy. El primero de ellos ha quedado paralizado por Urbanismo hasta que se resuelva un recurso presentado, precisamente, por el concesionario actual del aparcamiento, Isidro Silveira. En el origen está la declaración como desierto del concurso que había de reformar la plaza y triplicar el recinto actual para coches. Además, igual que el del Tirso, depende de la aprobación del plan urbanístico especial para el centro, que comenzó a elaborarse en el 2002 y está sin el visto bueno definitivo. Hasta entonces, hasta que se dé luz verde, no podrán ser llevados a cabo. La iniciativa para la plaza de Ultramar, con 246 plazas previstas, está desaparecida desde hace más de un año y Urbanismo no ha sacado el pliego a concurso, aunque se comenzó a hablar con seriedad de ese proyecto hace al menos tres años. Opciones mucho menos realistas a corto plazo son el aparcamiento bajo Recimil o frente al teatro Jofre.