El trayecto más nostálgico

Ana Veiga FERROL

FERROL

CÉSAR TOIMIL

En directo | Viaje por mar entre Ferrol y Mugardos La tradicional lancha de Mugardos sigue en activo, aunque con un gran descenso de pasaje. «Cerraremos en invierno si no conseguimos otra subvención», reconoce el patrón

08 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«¿Dónde se sacan los billetes?», preguntaba ayer un turista de mediana edad quemado por el sol. Los visitantes conforman, a día de hoy, el grueso de usuarios de la lancha Ferrol-Mugardos. «La mayoría ya se informan en las oficinas turísticas, pero siempre hay algún despistado», bromea uno de los trabajadores. Este servicio sigue haciendo su recorrido pese a temporales suspensiones y su permanente riesgo de ser cerrado. Tradicionalmente, los ferrolanos y mugardeses usaban la línea marítima para llegar de uno a otro municipio. Tras la construcción del puente de As Pías, en 1968, la lancha sufrió un duro revés. La facilidad para hacer el trayecto por tierra provocó un gran descenso de pasajeros. Desde enero, la empresa Fernández Cabana es la encargada de mantener activo el servicio. Éste consiguió subsistir en invierno gracias a subvenciones de la Mancomunidade. Pero, a partir de mayo, su única fuente de ingresos son los pasajeros. El patrón reconoce que «nuestro trabajo está muy mal. Casi no tuvimos clientes en invierno, salvo en Semana Santa». Aunque en verano los turistas aumentan sus ingresos, «sólo tenemos entre 20 y 30 personas al día en un transporte con capacidad para 200», admite cabizbajo el operario, que confiesa: «Cerraremos en invierno si no conseguimos otra subvención». Ajenos a las dificultades que vive la lancha, los usuarios disfrutan de las vistas. Marbella, Murcia o Madrid son algunos de los lugares de origen de los visitantes, aunque muchos reconocen tener familia en Galicia. «Ya habíamos estado aquí antes, nos gustó y hemos vuelto», aclara una ourensana residente en Madrid, que apostilla: «Las Rías Altas me parecen preciosas». La mayoría de ellos sólo usan el transporte marítimo como una forma de disfrutar de la costa gallega. Sin embaro, aún queda algún ferrolano que se acerca por mar a la villa mugardesa. «De vez en cuando venimos a Mugardos a comer o a tomar un vaso de vino. Solemos coger el coche, pero alguna vez cogemos la lancha», comentan dos ancianos. El trayecto, de 15 minutos de duración, no es el más demandado. Los recorridos de una hora por la ría son los que reúnen a un mayor número de gente. Sin embargo, y a pesar de las adversidades, se prevé que el servicio siga en funcionamiento hasta primeros de septiembre.