«Mi proyecto es aumentar la manada y construir un picadero en Brión»

La Voz

FERROL

Óscar Ferreño tiene bastantes más caballos que años. Precisamente, ésa es una de las primeras cosas a las que alude cuando se le habla de su principal afición: la guardia y custodia en exclusiva de una manada que en los últimos años creció a pasos agigantados. «Hay gente para la que es raro tener 46 caballos con 28 años». Dice que fue a los tres años cuando se dio cuenta de que lo suyo era ser jinete. A partir de ahí, y siempre como autodidacta, aprendió a montar a la perfección. Ahí es nada, en sólo diez años, los campos de Brión se han llenado con sus 46 caballos. Y no se trata de animales cualquiera. Óscar reconoce que puso todos sus ahorros -él trabaja en una empresa de montajes- a disposición de su afición para «lograr tener caballos de hasta ocho razas». Así, por su cuadra fueron pasando equinos de pura raza española, árabe o gallega. Además de percherones con los que, por ejemplo, el otro día ganó varios premios en Moeche. La pasión por los caballos le desborda de tal manera que, cada dos palabras, no se resiste a hablar de «lo mucho que se disfruta yendo a todos los lados a correr». Estuvo, por supuesto, en Equiocio y en todas las carreras populares de la zona, pero también en Oviedo, Santander y las famosas carreras de San Lúcar de Barrameda, en Cádiz. En una de ellas, hace un año, le surgió una oportunidad. Una ganadería vasca le ofreció la posibilidad de que los caballos fuesen algo más que una afición en su vida: «Querían que me convirtiera en un corredor profesional», dice. La morriña jugó en contra y no aceptó irse de Ferrol. Sin embargo, sí reconoce que tiene un proyecto para dedicarse de lleno a los caballos: «Quiero construir una nave y hacer un picadero en Brión», asegura. Mientras ese día no llega, a Óscar puede vérsele, de tarde en tarde, cuidando a sus animales. Les mima a todos. Pero es un secreto a voces que Flecha, una ganadora yegua percherona, es la reina de sus atenciones.