Las cofradías, una a una | La hermandad de los mercedarios La hermandad, heredera espiritual de la que a mediados del pasado siglo surgiera en la ciudad, está formada en su mayor parte por jóvenes y hoy tiene un lugar de honor en la Semana Santa
11 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a primitiva Cofradía de la Merced fue fundada a mediados del pasado siglo, concretamente en el año 1951. Nació, entre otros, de la mano de quien fuera uno de los grandes impulsores del renacimiento de la Semana Santa de Ferrol, Demetrio Casares. Pero dos décadas después, a comienzos de los años setenta, dejó de procesionar. A mediados de los años noventa, alumnos, ex alumnos y profesores del colegio Tirso de Molina comenzaron a estudiar la posibilidad de recuperar la cofradía, de refundarla. Y en el año 2002, finalmente, se aprobaron los nuevos estatutos, con el respaldo de quien entonces era el obispo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, y del padre provincial de los Mercedarios, Alejandro Fernández Barrajón. La primitiva imagen venerada por la cofradía, la talla primigenia de la Virgen Blanca -que realmente era lo que se denomina una imagen de vesti r-, ya no se conserva. De hecho, a día de hoy, como ayer señalaban desde la propia cofradía, sigue ignorándose el paradero del rosto y las manos de la talla, aunque sí se conservan -explicó la misma fuente- algunos de sus ropajes. A día de hoy, la recuperada cofradía la ha sustituido por una nueva imagen, especialmente querida ya, también, por los fieles. El escudo de la hermandad destaca, además de por su belleza, por su profundo contenido heráldico. En el blasón de la Merced están presentes desde la corona que recuerda a la que entregó Jaime I el Conquistador a San Pedro Nolasco -fundador de la orden- hasta la cruz de plata que fue antigua insignia de la catedral de Barcelona. Todo ello, rodeado por una rama de laurel y otra de olivo. Sede canónica La sede canónica de la cofradía está ubicada en el templo de la Merced, en el número 192 de la calle María. La sede social, en el 179 de la misma calle. Los cofrades subrayan que las puertas de la hermandad están permanentemente abiertas para todos cuantos quieran sumarse a ella.