, LA CARA SONRIENTE DE PICARIÑOS
25 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Paloma se autodefine como una mujer impulsiva. Y luego lo demuestra con hechos: «Podéis preguntarle a mis amigos, yo tomé la decisión de quedarme a vivir en Cedeira en dos horas». Pese a esos 120 minutos decisivos, detrás de su decisión estaba el hecho de que, en el verano, se había dado cuenta de la cara de felicidad que ponían sus pequeños, de 7 y 9 años, al «poder quedarse jugando en un parque sin vigilancia, algo con lo que ni soñaban en Madrid. Así fue como dijo adiós a su trabajo de funcionaria en el Ministerio de Cultura y se convirtió, desde hace unos meses, en la dueña del parque infantil Picariños. Desde que llegó, no deja de ponerse metas y la nueva es «aprender a conducir lo más pronto posible».