La Xunta «bloquea» al Concello

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Análisis | La situación política de la ciudad La polémica por la reurbanización del centro es el último capítulo de una novela de desencuentros urbanísticos entre el Ayuntamiento y las consellerías del BNG

18 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?a llegada al poder del bipartito en la Xunta ha marcado un punto de inflexión en las relaciones entre el Gobierno gallego y el ferrolano. Al menos, en las de una parte del Ejecutivo que preside el socialista Pérez Touriño. Se trata, en concreto, de cuatro de las cinco áreas del BNG. En los últimos meses se ha generado un clima de desencuentro constante y de cruce de reproches en materia urbanística que ha desembocado en la parálisis de proyectos relevantes de la administración local o, como mínimo, en un alto grado de control de las iniciativas. En dos semanas se han materializado los últimos ejemplos de esta situación. Uno de ellos es la polémica por la reurbanización de los barrios de A Magdalena y Ferrol Vello. Un capítulo que, por el momento, está sin resolver. La nacionalista Encarna Otero, directora xeral de Fomento e Calidade da Vivenda, tumbó el convenio millonario firmado en el 2002 que aportaba 21 millones de euros para la zona y finalizaba el 31 de diciembre del 2007. Argumenta «incumprimentos constantes» del Ayuntamiento. Y propone firmar convenios anuales para concluir las tareas pendientes. Por el momento, sin fechas ni inversiones concretas. En otras palabras, está a punto de tomar la sarten por el mango. Si no se produce un giro de 180 grados, ahora será la Consellería de Vivenda, y no el Concello, la que marque el ritmo de los trabajos de mejora de las calles de la zona antigua. Dirá cuántos fondos aportará. Y cuándo lo hará. Y le ciñe, así, un incómodo corsé a la administración local. Las casas baratas ¿Y Recimil? Tumbado. El proyecto estrella de la coalición -derribar y reconstruir las casas baratas- vive con respiración asistida. Ha sido, en este caso, la Consellería de Cultura, también del BNG, la que ha revocado una decisión de la anterior Xunta y camina con paso firme para volver a proteger el lugar impidiendo, así, la iniciativa local. ¿Jaque mate? Aún no. El Concello considera que hay irregularidades en esa decisión y ha apelado al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Es el único tubo por el que respira el proyecto. ¿Y la rehabilitación del viejo hospicio? Tumbada. Se había acordado con la antigua Consellería de Política Agroalimentaria para que albergara la sede de una fundación comarcal. El ex conselleiro José Santiso lo anunció en Ferrol el 14 de abril. Medio Rural, dirigida por Suárez Canal (BNG), le colocó freno al plan. En noviembre descartó recuperar el inmueble para el fin propuesto y restó prioridad al nuevo ente supramunicipal. También suprimió obras en parroquias. ¿Y el plan para la creación de dos guarderías públicas en Caranza y Esteiro? Paralizado. Como el proyecto del antiguo hospicio, tenía el visto bueno inicial de la anterior Administración autonómica. Pero sin nada en firme. La Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar, dirigida por el líder nacionalista Anxo Quintana, mantiene ahora en suspenso la imprescindible colaboración del Gobierno gallego. De momento, ha reclamado un informe completo sobre la iniciativa. Luego, ya se verá. Un rosario de ejemplos del bloqueo que la Xunta le ha colocado al Concello.