«Sé sumar y restar, y tú no. ¿Quién es aquí más tonto?»

FERROL

Reportaje | Cinco chicas y tres chicos viven en dos pisos tutelados Vanesa comparte casa con cuatro compañeras, pero va a empezar a trabajar y quiere casarse. Decidida ella, alguna vez ha tenido que contestar insultos

04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?anesa tiene planes de boda con su novio Manolito. Ahora, al fin, tras seis años de relación, puede pensar en matrimonio y en tener por lo menos dos hijos, pues en Semana Santa va a empezar a trabajar en un hotel nuevo en Cordobelas. Una historia común si no fuese porque ambos están bajo la tutela de Apader y serán la primera pareja que se independice de la asociación. Vanesa es una veinteañera decidida, con graduado escolar, carné de conducir y experiencia laboral como camarera en un restaurante de Cedeira. De tonta no tiene un pelo. A la pregunta: «¿Qué crees que piensa la gente de ti?». Responde: «A veces te miran por la calle y algunos piensan que somos tontos, pero no lo somos». Un chaval, una vez, la insultó aludiendo a su capacidad intelectual. Ella le dijo: «Yo sé sumar y restar y tú no. ¿Quién es aquí más tonto?». Así es Vanesa de dispuesta. Al principio apenas habla, pero enseguida se suelta. Ella es una de las cinco chicas que comparten el piso tutelado que posee Apader en propiedad en el centro de Cedeira. Son Sabela, Encarna, Estrella, Pamela y Vanesa. Las cinco chicas, de edades comprendidas entre los 21 y los 24 años, hacen una vida más o menos independiente. Durante gran parte del día trabajan en los talleres ocupacionales de Apader. A las seis de la tarde es cuando empieza su libertad relativa. Juntas van al supermercado a comprar comida para la cena. Se la preparan, se la comen, ven la tele, escuchan música o leen, y a domir. Solas. Responsables. Una educadora pasa por la casa de vez en cuando para supervisar la convivencia. Este piso tutelado es la gran experiencia impulsada por Apader para integrar en la vida lo más posible a sus chicos más capaces. La asociación posee otro piso para hombres en el que viven Gerardo, José Ángel y Suso. Junto a ellos, permanentemente, José Manuel, el educador, que no los deja ni a sol ni a sombra porque no son independientes. Esto no quita para que ellos colaboren activamente en hacer las cosas de la casa. José Ángel, de 26 años, es el amo de la cocina. Gerardo, de 42, prefiere pintar. Hasta tiene un premio del Ejército de Tierra. Suso, de 42, ve la tele.