El fiasco del plan de Piqué

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Análisis | La anterior estrategia de revitalización Cuatro administraciones suscribieron en 1997 un programa de reindustrialización que, basado sólo en incentivos, se reveló ineficaz para dar un vuelco a la crisis endémica de la zona

06 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?nversiones millonarias y cientos de puestos de trabajo. Ese es el balance oficial que transmitieron los responsables del anterior programa de reindustrialización de la comarca, bautizado también como Plan Ferrol, y que, con el tiempo, se ha revelado completamente ineficaz. El programa de dinamización había nacido al amparo de un convenio con plena sintonía de cuatro administraciones, la central, autonómica, la provincial y la local, todas ellas gobernadas por el PP. El entonces ministro de Industria, Josep Piqué, rubricó personalmente el acuerdo en la ciudad naval. Era un 7 de abril de 1997. Dos años después, la gerencia del plan estaba situada en la sede del Centro de Innovación y Servicios, y corría a cargo del ingeniero mugardés Jesús García Lago, que se ocupaba de tramitar las solicitudes de ayudas. Pese a las expectativas creadas y a las más que optimistas previsiones de inversión, Ferrolterra el Plan Ferrol encerró una grandísima trampa: en realidad, sus gestores únicamente coordinaron los fondos que ya existían tanto de la Xunta como del Gobierno central para promover acciones de reindustrialización. El pasado año, el Igape aseguró que el programa benefició entre los años 1997 y el 2001 a 47 proyectos empresariales, a las que concedió ayudas por valor de 224 millones de euros. Sin embargo, ¿cuáles han sido los resultados reales de este programa? Sólo hay que echar un vistazo a la situación económico y laboral de la comarca para darse cuenta de su completo fracaso: la población de Ferrol ha caído espectacularmente hasta situarse en niveles similares a los de 1950, el índice de paro es tal que la comarca concentra ya al 20% de todos los desempleados de la provincia y el monocultivo industrial, esto es, la dependencia casi total del sector naval, sigue plenamente vigente. Las expectativas se avivan una vez más ante el anuncio de un nuevo Plan Ferrol, impulsado en primera instancia por los empresarios y los sindicatos. La experiencia del anterior está aún muy reciente. La comarca no quiere más fiascos.