La fragata «Álvaro de Bazán» llegó ayer al Arsenal tras 70 días de despliegue real La tripulación del portaaviones «Roosevelt» brindó una despedida «emocionante»
21 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?uatro meses después, la fragata Álvaro de Bazán ha vuelto a casa. La F-101, buque construido en Ferrol y con base también en la ciudad, amarró ayer en el Arsenal Militar después de completar una misión por la que su dotación se integró en el grupo de combate del gigantesco portaaviones estadounidense Theodore Roosevelt. En el día del balance, la Armada española calificó de «éxito» el trabajo desempeñado por la Álvaro de Bazán. Después de los adiestramientos efectuados entre los meses de mayo y julio en aguas del Atlántico, la F-101 se incorporó al grupo del Roosevelt, para un despliegue real, el día 10 de septiembre en aguas del Estrecho de Gibraltar. Según la Marina, el reto de la Álvaro de Bazán en esta misión consistía en su «integración técnica» con los buques estadounidenses. «Los objetivos perseguidos de probar la interoperatibilidad de los sistemas del buque y de ajustar los procedimientos sobre adiestramiento, logística y mantenimiento han sido alcanzados con todo éxito», manifestó un portavoz oficial de la Marina. Sorpresa en la despedida La Armada española también manifestó su agradecimiento ante la despedida que brindó el grupo estadounidense a la fragata construida y con base en Ferrol: a la conclusión de la misión conjunta, el pasado 3 de diciembre, la dotación del Roosevelt, buque insignia del grupo, formó en cubierta al paso de la Álvaro de Bazán. Hasta aquí, la costumbre habitual, pero los norteamericanos habían preparado una sorpresa: los tripulantes se habían vestido para la ocasión en colores alternativamente rojos y amarillos, de modo que compusieron una estampa con los colores de la bandera española en homenaje a la F-101. «La verdad es que nos sorprendieron con esto. Fue algo emocionante», relató ayer el comandante de la nave, Cristóbal González Aller.