Reportaje | La afición a la comunicación por radio en la comarca Cuatro clubes de radioaficionados reúnen a unas 60 personas en torno a un pasatiempo en decadencia por la rápida implantación de las nuevas tecnologías
17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Vivieron tiempos mejores. Pero todavía están los incondicionales. Un grupo de unas 60 personas, con una media de edad que supera los 30 años, mantiene viva una afición en decadencia por la velocidad de implantación de las nuevas tecnologías. Son radioaficionados y recuerdan cómo hace una década se contaban por centenares en la comarca. En la actualidad, permanecen en activo cuatro clubes: los Mike Tango, los Alfa Charlie, los Bravo Delta y los Rías Altas. «Os grupos da zona decreceron por causa dos teléfonos móbiles e Internet», mantiene José Suárez, presidente del Mike Tango, de Narón. Suárez recuerda, a sus 54 años, los mejores momentos de esta afición: «Antes subiamos ao monte cos equipos e botabamos de venres a domingo facendo maratóns de contactos». Y es que ayer celebraron uno de 10.00 a 21.00 horas, en su local de la Feira do Trece, «pero xa non é o mesmo». El sistema de contactos por radio es algo más que comunicarse por un teléfono o conversar por los extendidos chats de Internet. Suárez defiende la utilidad social de las emisoras: «Eu teño feito moitos amigos pola radio». Y es que los usuarios pueden hacer una llamada con el aliciente de que «nunca se sabe quen vai contestar». Cada usuario necesita una licencia por la que paga poco más de 60 euros cada cinco años. Después, lo único que se precisa es un equipo de emisora y antena (lo que requiere una inversión mínima de 250 euros), y buscarse un nombre de pila. Suárez, por ejemplo, es Apache. Pero también se le conoce por su inscripción (Mike Tango 01, por el club al que pertenece). Colaboración Los usuarios de la Banda Ciudadana, que así se conoce a la frecuencia utilizada por estos grupos, también colaboran con los ayuntamientos en la coordinación de eventos. «Levamos anos colaborando coas organizacións dos rallies», dice Suárez. El último, el Campeonato de España celebrado en Ferrol. Pero la labor de estos grupos no se reduce a esto. «Unha vez -dice- participamos nunha petición solidaria de medicamentos» destinados a países en vías de desarrollo. Y también participaron, según este veterano de la radio, en alguna búsqueda de personas perdidas. Incluso todavía guían a los camioneros visitantes que se han perdido y, por ejemplo, no saben llegar a Río do Pozo. Sin lugar a dudas, estos grupos vivieron sus mejores años con la organización de la cacería del zorro. Se trataba de una prueba en la que los organizadores nombraban un zorro. Éste se escondía en algún punto de la comarca y realizaba emisiones puntuales por su emisora de radio, mientras que el resto tenía que encontrar su paradero interceptando la intensidad de sus señales.