Reportaje | Como Ladybird o la lucha de una madre La jueza de Familia restituye la patria potestad a una ferrolana a la que la Xunta apartó de sus tres niñas; ella consiguió rehabilitarse y demostrar que ahora es capaz de educarlas
27 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a ferrolana J. M. P. ha pasado tres años peleando para recuperar a sus tres hijas, bajo la custodia de la Xunta desde 1996. Como en la célebre película de Ken Loach Ladybird Ladybird ha conseguido demostrar ante la jueza que ahora es capaz de continuar educando a sus niñas. Ellas también ansiaban volver con su madre. La historia comenzó cuando la consellería resolvió retirarle la patria postestad porque observaba que la vida familiar estaba deshecha. Un padre toxicómano y una madre que, a juicio del los técnicos de Servicios Sociales, no era capaz de cumplir con sus obligaciones. Pero como en los filmes con final dulce, ahora el Juzgado de Familia número 3 de A Coruña le ha dado la razón. En un auto del pasado día 17, accede a la petición de a la letrada Martina Aneiros Barros y revoca la decisión de la Xunta. Desde 1996 cambiaron muchas cosas para J. M. P. El que era su marido falleció. En el 2002 cambió completamente su vida al formar nueva pareja con otro hombre. Por eso ese mismo año emprendió el camino de retorno, pero la delegación provincial de Familia no se lo creyó y mantuvo la resolución. La jueza Carmen Amelia Gomá reconoce lo delicado de su decisión. En el auto recuerda que la ley española pone como interés supremo la salvaguarda del menor. La magistrada está de acuerdo en que las tres niñas, con edades comprendidas entre los 11 y los 14 años, estaban en 1996 en situación de absoluta desatención material y moral que justificó, añade, sin género de dudas, la adopción de la medida de tutela automática y la declaración de desamparo de las niñas. Pero las cosas han cambiado tanto que se puede reintegrar a las menores en el círculo de su madre. Las hijas vivieron estos años en acogimiento de unos tíos, fuera de Galicia. Ahora se van lejos también de aquel pequeño infierno vivido en Ferrol, a Andalucía, de nuevo con su madre a emprender una nueva vida.