Medio Ambiente reparte este año 945.000 euros entre cien particulares y empresas En el 2004, distribuyó 450.000 euros entre medio centenar de beneficiarios
06 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?ste año, la Consellería de Medio Ambiente ha tirado la casa por la ventana con los vecinos que viven o que poseen intereses en el parque natural Fragas do Eume, entre los que ha repartido 945.000 euros en ayudas, el doble que en el 2004, cuando se concedieron 450.000 euros. Además de aumentar la cuantía, también se ha disparado el número de beneficiarios y en la misma proporción. Según los datos más detallados facilitados por la consellería hace unos días, cien entidades o personas cobrarán las subvenciones; el año pasado fueron 49. De forma más desglosada, Medio Ambiente ha concedido ayudas a 73 particulares y a 27 empresas. Los primeros se repartirán 619.755 euros y las segundas, 325.161 euros. Entre éstas últimas se encuentras empresas de todo tipo. Desde explotaciones ganaderas o forestales que usarán el dinero para comprar maquinaria, hasta una de ocio y tiempo libre que fletará autobuses con monitores para llevar a los turistas por el parque natural. En la lista también figura alguna Cantina do Eume y una empresa de turismo cinegético. En la relación de particulares -en realidad, entidades sin ánimo de lucro- aparecen 35 asociaciones de vecinos y culturales, entre otros, también sociedades de cazadores y paisanos anónimos que recibirán apoyo económico para comprar pastores eléctricos, desbrozar fincas, plantar carballos, arreglar el tejado de la casa y para aplicar tratamientos silvícolas en los montes. La ayudas del parque también servirán para rehabilitar patrimonio arquitectónico, como las iglesias de Ombre y Nogueirosa (Pontedeume) y la capilla de San Bartolo en Queixeiro (Monfero). Cada beneficiario de las ayudas concedidas por Medio Ambiente está recibiendo estos días la confirmación por escrito. Para cobrar el dinero, disponen de poco tiempo para enviar las facturas, pues tendrán que hacerlo a fin de mes. Esta es una de las cuestiones que cada año trae de cabeza a los afectados, que tienen la posibilidad de pedir un aplazamiento. Ésa y también el retraso con el que han llegando las notificaciones. Las ayudas las solicitaron en febrero y, en teoría, tendrían que haberse resuelto en junio.