Análisis | La situación económico-financiera Obligado por la obra de Caneliñas, el Puerto ya ha elevado este año otro 61% su deuda financiera, hasta 48 millones, pero cree que podrá amortizar el crédito en sólo diez años
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.«La Autoridad Portuaria de Ferrol tiene una situación financiera complicada», aseguró hace 13 días el presidente de Puertos del Estado, Mariano Navas, durante una comparecencia en el Congreso. «Nuestras cuentas están totalmente saneadas, no hay crisis», rebate el director Económico de la institución ferrolana, Manuel Vázquez. ¿Quién tiene razón? Podría decirse que ambos, a la vista del más reciente balance de situación y de la relación de ingresos y gastos de la entidad. Por la necesidad de afrontar el coste de construcción de los muelles de Caneliñas, la Autoridad Portuaria cerró el 2004 con una deuda bancaria a largo plazo de 29.549.863 euros, frente a los 22.200.000 del 2003. A 31 de julio del 2005, esa suma se había disparado un 60,8% más, hasta rebasar ligeramente los 47,5 millones. Y, cuando finalice diciembre, probablemente rozará ya los 49. Dicha cifra es 20 veces superior a los beneficios obtenidos durante los siete primeros meses del ejercicio en curso y multiplica por 440 el dinero disponible en tesorería. Asimismo, financia una enorme porción del activo (29,3%) y también se eleva muy por encima de la provisión para riesgos (166.050 euros). Al reparar en esto, la frase de Navas adquiere bastante sentido. Sin embargo, analizando otros factores, no se infiere que Vázquez esté mintiendo cuando invita al optimismo. Por ejemplo, hasta agosto, el superávit del Puerto acarició los 2.460.000 euros, o sea, subió un 22,3% en comparación con el alcanzado en igual período del curso anterior, un curso que acabó pasando a la historia por concluir con récord de facturación. Además, a 31 de julio, la institución disponía de un fondo de maniobra positivo (7,7 millones), frente al negativo de la Navidad pasada (-8,1). Otro argumento, quizás el de mayor peso, juega a favor de las tesis del director Económico: la institución posee unos bienes inmovilizados dignos de envidiar. Porque solamente el pedazo de dársena exterior ejecutado hasta ahora vale 114.114.821 euros. El problema radica en que, de momento, por culpa del retraso en la construcción de los accesos terrestres a la zona, esa infraestructura no está rentando ni un céntimo. Cuando lo haga, la actividad que allí se genere reportará a la Autoridad Portuaria beneficios anuales de cuatro millones, según estudios internos. Préstamo inagotado Finalmente, pese a haber pagado ya a los contratistas la primera fase de los nuevos muelles, la entidad todavía no ha gastado ni mucho menos todo el volumen de capital que Caixa Galicia puso a su disposición cuando ambas partes firmaron, en febrero del 2003, la apertura de una línea de crédito especial. Le quedan aún en esa reserva una veintena de millones, sobre el colchón inicial de 67,5. Vázquez estima que la Autoridad Portuaria se encontrará en disposición de iniciar la amortización de su deuda financiera hacia el 2008, es decir, cuando lo exigirá Caixa Galicia. Desde entonces, en función del grado de cumplimiento de las previsiones de tráfico de mercancías que el Ministerio de Fomento ha elaborado, podría tardar entre 15 y 20 años en dejar la cuenta a cero o, en el mejor de los escenarios, de 10 a 12. Hasta la fecha, la caja está percibiendo del Puerto sólo intereses, unos 84.000 euros mensuales, aunque los recibos subirán casi un 50% de modo inminente. Desde principios de esta semana, el nuevo máximo responsable de la institución, Amable Dopico, conoce al detalle todos estos datos. No obstante, consultado anteayer por La Voz, declinó pronunciarse sobre ellos. «Prefiro estudialos con calma antes de falar sobre eles», argumentó. Vistos los números, si al final extrae la misma conclusión que Navas difundió en el Congreso, difícilmente la segunda fase de Caneliñas se hará realidad a corto plazo. En cambio, si su opinión coincide con la de Vázquez, considerará, como lo hace éste, que dicha obra (20 millones) puede ejecutarse de manera inmediata, porque hay margen para sufragarla.