?a empresa Cementos Galegos, que el pasado jueves recibía la aprobación municipal para construir en Castro la que será la segunda molienda de clínker del municipio, deberá responder a los recursos presentados por el BNG y el colectivo vecinal contra la implantación de la factoría en la zona. De este modo se manifestaba, ayer, la Consellería de Medio Ambiente sobre la posible revisión de la autorización ambiental otorgada a la empresa. Quince días Según este organismo de la Xunta, las alegaciones vecinales que no habían sido contestadas por el anterior Gobierno, ya han sido remitidas a la empresa. «Ante un recurso de estas características, o procedemento indica que a Consellería ten que informar á outra parte», manifiestan desde este organismo. Un trámite emitido con fecha del 13 de octubre. Una vez que la empresa notifique el haber recibido las alegaciones pertinentes, Cementos Galegos dispone de quince días laborales para contestar a las mismas. Posteriormente, Medio Ambiente se reservará cerca de otro mes para decidir si se revoca o no la autorización ambiental, según fuentes de la propia Consellería. Por su parte, el portavoz del BNG en Narón y presidente de la Comisión de Promoción Económica de la Diputación de A Coruña, Pablo Villamar, denunció, ayer, «a chulería e a prepotencia do grupo de goberno, que non foi quen de agardar a que se atenderan os recursos». Y agregó que «estamos ante un pelotazo urbanístico», ya que, según el representante del Bloque, la factoría «ten un trato especial por parte do Concello». Villamar sostiene que «vai contar con tódolos servicios do polígono de Río do Pozo, sen estar dentro do mesmo, por un prezo ridículo respecto ao resto de empresas».