Mugardos bucea en su pasado

FERROL

Reportaje | El concello celebra los 200 años de independencia del convento de Montefaro LA PROGRAMACIÓN CULTURAL El municipio celebra este año un especial cumpleaños: hace dos siglos que dejó de pertenecer al cenobio de Santa Catalina y se convirtió en villa de la corona; no sin antes mantener un largo litigio con los frailes y protagonizar muchas protestas vecinales

10 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?i uno se acerca a Mugardos, enseguida comprueba que en muchos de los carteles reza, junto al nombre del lugar, el calificativo de «Real Vila». Aunque bien pudiera pensarse que su pertenencia a la corona se remonta a muchos siglos atrás, la historia contradice las apariencias y señala que sólo hace 200 años que Mugardos dejó de estar bajo el vasallaje del convento de Montefaro para pertenecer ya a la jurisdición real. Precisamente, en el municipio celebran este año ese especial cumpleaños de independencia que se cuenta detalladamente en el libro Historia de Mugardos, escrito por Juan A. Carneiro Rey y Miguel A. Rodríguez Vázquez. La historia de cómo Mugardos consiguió ser cedido a la corona es también el retrato de muchas reivindicaciones de sus vecinos, que tardaron años en conquistar su objetivo. Precisamente, lo lograron echando mano a cómo había empezado todo: remontándose al momento en el que Fernán Pérez de Andrade, en 1397, cedió la villa y el puerto mugardés a los frailes. Los vecinos, que protestaban por las gravosas cargas que les imponían los religiosos, pidieron a la corona que se les librase del vasallaje argumentando que los Andrade habían cedido un terreno que no era de su propiedad. Desde la jurisdición real se pidió a los frailes que demostrasen, con documentos, que la donación de Fernán Pérez de Andrade se había hecho de manera legal y con frases sobre papel, o de lo contrario se les secuestrarían sus derechos feudales. Pese a los muchos esfuerzos que hicieron desde el cenobio -y tal y como se recoge en el libro sobre la historia de Mugardos antes citado-, esa documentación nunca llego a ser encontrada (aunque, en realidad, sí existe un documento en el que el rey Henrique II cede esos terrenos a los Andrade) y la corona, en 1803, puso fin al litigio entre Mugardos y Montefaro adscribiendo la villa y el puerto a la jurisdicción real. La primera reacción de los mugardeses, siendo alcalde Ramón Mariño de la Barrena, fue la de juntarse y decidir que, a partir de aquel entonces, el escudo de la «Real Villa» serían «dos coronas con una estrella en medio en campo plateado». Un escudo que el pueblo consideró símbolo de su triunfo.