Crónica | Las mujeres del campeonato Veintiocho chicas participan desde esta mañana en la cuarta edición del Caixanova Surfing Girls, la prueba femenina del Pantín Classic
09 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Ser una mujer no es fácil en el mundo del surf. Baste para comprobarlo un dato: en Europa sólo hay seis pruebas para las surfistas, frente a las quince que disputan los hombres. En Pantín, ésta será la cuarta vez que las chicas se suban a la tabla para hacerse con el premio y con puntos para el campeonato europeo femenino. Ayer se cerraba la inscripción para el Caixanova Surfing Girls, con 28 deportistas apuntadas. Una prueba en la que se da cita lo mejor del surf europeo: la canaria Adelina Taylor, vencedora de la prueba el año pasado, la francesa Marie Pierre Abgrall, ganadora en las dos primeras ediciones, Claire Karabatsos o la británica Robyn Sunshine Davies. Y la representación local llegará de la mano de Lupe Bruquetas y Cristina Irisarri. Todas intentarán hacerse con el título, al igual que dos de las mejores surfistas españolas, Miriam Imaz y Estitxu Estremo, quinta y séptima respectivamente en el europeo el año pasado. «Las diferencias siempre las hay en este deporte, como en los otros», explica Estremo, que añade que está «cansada» del tema de la discriminación. Aunque existe, no sólo en cuanto a la cuantía de los premios -en Pantín, 50.000 dólares para los hombres y 6.000 para las mujeres, teniendo en cuenta que la prueba masculina entra en el mundial - sino también a la hora de encontrar patrocinadores. Algo que puede suponer un problema si se opta por participar en pruebas internacionales. «El europeo no es mucho, porque son pocas pruebas y sale menos si viajas como nosotros, con la autocaravana», explicaba ayer en Radio Voz Miriam Imaz. Y Estitxu Estremo añadía que «lo más caro es el mundial, que no hacemos porque no tenemos ayuda suficiente, te puede salir en 18.000 euros», calcula. Actualmente, sólo Adelina Taylor y estas dos surfistas vascas representan a España en alguna de las pruebas puntuables para el mundial femenino que se disputan en Europa. Vivir del surf Si en el mundo masculino del surf los hay que viven de patrocinios y premios y quienes se costean los gastos de los campeonatos de su bolsillo, lo mismo se puede decir de la categoría femenina. Como dice Estitxu Estremo sin perder el sentido del humor, «yo no vivo del surf, ¡malvivo del surf!». Miriam Imaz apunta que se trata de «estirar el chicle mientras se pueda, pero nos pondremos a trabajar porque también tenemos nuestros estudios, que sabemos lo que hay».