?a tensión entre PSOE y BNG sumó ayer un nuevo capítulo. La comisión de gobierno (o Xunta de Goberno Local) es el órgano que más poder de decicisión tiene en un Concello. En ella se aprueban las obras, los pagos a diferentes empresas y muchos otros asuntos de calado para la vida municipal. Esta comisión en Mugardos llevaba más de un mes sin poder tomar ninguna decisión; estaba paralizada. La razón es que cada vez que se convocaba no había quorum, por lo que no podía llegar a celebrarse. El motivo: la reiterada ausencia de los dos ediles socialistas que forman parte de ella. Y es que esta comisión estaba integrada por dos ediles del BNG (el regidor, Xosé Fernández Barcia y el edil Moisés Rivadulla) y dos concejales del PSOE (Antonio Cabalo y Ramón Toimil). Estos dos últimos no se presentaron a las últimas seis convocatorias por discrepancias con la manera de proceder de los nacionalistas -piden que se les informe de los asuntos a tratar antes de que se convoque la comisión-, así que con su ausencia provocaban que la reunión nunca llegase a celebrarse y que, como consecuencia, no llegase a tomarse ninguna decisión. Así las cosas, el BNG decidió solventar esta situación hace una semana, al incorporar a un nuevo miembro a esta Xunta de Goberno Local para que, a pesar de las ausencias, la comisión pudiese salir adelante. Le tocó a la edil Margarida Corral, que ayer ya participó en la toma de decisiones de este órgano. Las reacciones Según los nacionalistas, este cambio no debería sentar mal a los socialistas ya que «de todas, todas, co voto de calidade do alcalde nós xa tiñamos maioría na Xunta de Goberno Local». Sin embargo, este razonamiento no convence a los socialistas, quienes ayer ya advertían de que esta incorporación «rompe con todo o que nós tiñamos falado». Por su parte, los nacionalistas insisten en que no informaron del cambio a sus socios de gobierno porque «eles tampouco nos dixeron por que non acuden cando se convoca unha comisión».