El Ayuntamiento solicitará la colaboración económica de la Xunta El gobierno local estudia instalar una planta en la perrera de Mougá o en una finca colindante
15 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l Concello de Ferrol solicitará la colaboración económica de la nueva Administración autonómica para la creación de una pequeña fábrica de compost en el municipio en la que los restos de las siegas y las podas que se realizan para el mantenimiento, por ejemplo, de parques y jardines pueden reconvertirse en abono. Así lo señala el edil responsable del área de Medio Ambiente, Amador Rodríguez Silvar (PP), que ya había planteado esta posibilidad en marzo al anterior equipo de la consellería, aunque no se llegó a concretar ningún acuerdo en firme. Antes de entablar conversaciones con la Xunta es necesario, asegura el edil, seleccionar la parcela en la que se podría levantar la instalación. Existen, en principio, dos opciones: aprovechar para este fin la perrera de Mougá, pasto de los actos vandálicos y que nunca se llegó a estrenar, o bien una finca colindante de titularidad municipal. «Preferimos, desde luego, la primera opción, la de la perrera, pero tenemos que estudiar la situación de los terrenos», afirma Rodríguez Silvar. De hecho, ya se le ha solicitado a los servicios jurídicos del Concello que realicen un análisis sobre la titularidad del suelo sobre el que se levanta el edificio, inicialmente pensado para albergar mascotas abandonadas. El estudio El objetivo de esta investigación es determinar si la parcela le corresponde al Ayuntamiento o si, por contra, su titular es la Mancomunidade, que en su momento cedió el uso de la finca de Mougá al gobierno municipal ferrolano. «Es necesario aclarar este punto, ya que según los resultados, podría ser necesario un nuevo pronunciamiento del organismo supramunicipal para poder desarrollar nuestro plan», aclara el concejal. Silvar apunta que la meta que se persigue es la consecución de cantidades de abono «razonables» a lo largo del año que se reaprovecharían para realizar tareas de mantenimiento en fincas del Concello. En principio, se descarta dedicar el compost a fines de carácter comercial. Toda vez que desde el área de Sanidade se ha dejado ya claro que la perrera de Mougá nunca se va a utilizar para la finalidad con la que fue creada, la iniciativa promovida por el departamento de Medio Ambiente parece la única salvación para una estructura que, de otro modo, está abocada a la ruina o a la demolición. Pero ni siquiera este plan garantiza al cien por cien que el recinto vaya a seguir en pie. Si, finalmente, se considera que reúne las condiciones adecuadas para albergar la planta de compost todavía habrá que elaborar un completo informe sobre las instalaciones para saber, desde el punto de vista técnico, si éstas se pueden aprovechar. La construcción del recinto costó 200.000 euros a las arcas locales y autonómicas.