Entrevista | Antonio Orozco Viaja en autocaravana para llevar aquí y allá sus canciones, en las que cuenta cosas que de otro modo no se atrevería a decir. Le gusta tanto cantar como detesta ser reconocido por la calle
29 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l cantautor catalán Antonio Orozco recorre España en una autocaravana. El miércoles durmió en Potes, el jueves en los lagos de Covadonga y ayer, en Ferrol. Hoy canta en Ortigueira. -¿Qué es lo peor de la fama? ¿Las preguntas indiscretas de los periodistas tal vez? -No, no, eso no es lo peor. Lo malo es no tener tiempo suficiente para atender a toda la gente que se acerca a vernos después de un concierto. Casi siempre tenemos que salir corriendo para la siguiente actuación. -¿Alguna vez imaginó que su vida sería así, con fama y éxito? -Cuando empecé sólo quería tener una carrera larga, que durase el mayor tiempo posible. Pero nunca te planteas lo demás, que puedas llegar a ser prisionero de tu propia música. -Ha afirmado en alguna entrevista que la fama le resulta repugnante. -Lo es. Cuando uno se sincera en cada canción, como yo, para liberarte de ciertas cosas que de otro modo no te atreves a decir... La verdad es que la escritura es un acto de cobardía supremo... Pues, eso, cuando tratas de transmitir cosas y luego en un restaurante estás cenando y la gente te mira, no con mala intención, claro, pero es el hecho, todo eso que la fama implica... -Ha quedado claro que no le gusta. Por lo que dice parece usted bastante tímido. ¿Cómo es capaz de subirse a un escenario y exponerse ante tanta gente? -Para los que escribimos, la canción es como una ventana abierta que te permite contar todo lo que quieres. Nunca he tenido miedo escénico, no soy especialmente tímido, pero me aterra la fama. No merezco tanta atención fuera de los escenarios. Me resulta tan extraño... Tampoco quiero que me interpreten mal y que digan que si me molesta la fama pues que deje los escenarios. -Le entendemos... -La fama es el precio que se paga por todo esto. Lo acepto porque forma parte de mi trabajo, pero no lo comparto. -¿Y cómo quiere acabar? -En casa, con mi mujer, teniendo hijos y visitando los lagos de Covadonga. -Hoy actúa en Ortigueira por vez primera. ¿Qué prepara para este debut? -Es un show completamente nuevo en el que recorreremos nuestros tres discos Un reloj y una vela, Semilla del silencio y El principio del comienzo. -¿Qué opinión le merece la música celta? En principio no tiene nada que ver con la suya. -He participado en un disco de música celta que se titula Sangre y si buscas siempre encuentras instrumentos comunes.