18 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
?os jóvenes de la asociación Apader de Cedeira vivieron ayer un intenso día. Tan intenso como las olas de la playa de Doniños, el arenal al que se trasladaron para recibir una clase de surf. Precisamente, fue el club surfista Gross quien invitó a estos muchachos, disminuidos psíquicos, a comprobar en su propia piel qué se siente al entrar en contacto con el oleaje a lomos de una gran tabla. Atentos como nunca, los jóvenes recibieron a pie de playa las nociones teóricas básicas, para luego hacer sus pinitos en el deporte surfero.