La natalidad repunta en la comarca tras dos décadas de caída continua

La Voz R. S. | FERROL

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JOSÉ PARDO

El número de partos en los veinte concellos se ha dividido al menos entre tres en 30 años Ferrol es hoy la última urbe gallega en cifra de nacimientos, cuando en 1975 era la tercera

10 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La dramática cuesta hacia abajo que describe la natalidad en las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal ha comenzado a mitigarse en el último lustro, según constatan las cifras oficiales presentadas recientemente por el Instituto Galego de Estatística (IGE), números que revelan que durante el 2004 en esa zona vinieron al mundo algo más de 1.400 bebés, 60 más que en el 2003 y 150 más que en el 2000. Ese repunte es la única noticia positiva de un balance demográfico que destapa que el número de fallecidos en las tres zonas se incrementa y que el saldo vegetativo -diferencia entre nacidos y muertos- sigue siendo negativo. Y es, también, el primer resultado positivo después de la cuesta abajo iniciada a mediados de los años setenta. El principal agente de esa subida lleva por nombre Narón, el único ayuntamiento que desde 1995 ha mejorado sus cifras año a año. También son positivas las cifras en Pontedeume, en As Pontes, en Valdoviño o -en casos más modestos- San Sadurdiño. Situación En todo caso, y atendiendo a lo sucedido desde mediados de los setenta, casi todos los ayuntamientos han dividido al menos por tres su número de nacimientos. Fene es uno de esos casos. Y el más llamativo es el de Ferrol: más de 1.800 bebés venían al mundo en 1975, unos 5 cada 24 horas; hoy no se llega a los 600, o, lo que es lo mismo, menos de dos cada día. La urbe naval era en aquellos años la tercera ciudad gallega con mayor número de alumbramientos; hoy es la última, acentuando su declive demográfico. Es la que peor comportamiento ha presentado desde entonces. Y la comparativa no es nada alentadora: Pontevedra, la siguiente urbe con menor tasa, registró unos 800 partos durante el pasado ejercicio, el mismo en que superó a Ferrol y se convirtió en la sexta ciudad gallega, dejando a la capital naval a la cola de las ciudades en cifra de censados. Mortalidad ¿Y qué ha ocurrido en ese mismo tiempo con el número de fallecidos? Ha seguido una línea inversa: más cada año, aunque con tendencia al equilibrio. En 1975 se registraron en los 20 ayuntamientos 2.129 decesos. Treinta años después esa cifra, al contrario que el número de nacimientos, ha aumentado en un 11%, superando los 2.360 muertos durante el 2004. Y al dato del crecimiento vegetativo negativo en Ferrol -aunque se va reduciendo en los últimos años- hay que sumar que sobre un millar de ferrolanos emigran cada doce meses lejos de la comunidad, y otros 1.500 lo hacen a zonas limítrofes. ¿Emigrantes censados en la urbe? Apenas 200. Un factor este último del que sí se han beneficiados otros grandes núcleos de población de Galicia.