Lady Bird

FRANCISCO VARELA

FERROL

CONTRAPUNTO | O |

24 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA CONMOVEDORA película británica, Lady Bird , narra la historia real de una mujer soltera que procrea hijos, hasta cinco, y uno a uno se los va retirando de su custodia una especie de sargento de Sección Femenina acompañada de agentes especiales de policía encargada de la protección de la infancia. A la postre, la protagonista consigue probar que no es subnormal y que es capaz de sacar adelante su familia, con el último hombre con el que se había emparejado. Acabó bien y la lectura que se extrae es que los servicios sociales ingleses, a veces, se pasan un poco. Desgraciadamente, la corta vida de Natalia Andrea, la pequeña que parece fue asesinada en Narón, no acabó tan felizmente. En nuestro país, en materia de infancia, generalmente pecamos por omisión, al contrario que en el Reino Unido. Aquí parece que todo se arregla en familia. Hasta la consellería de Familia, la mañana siguiente a los hechos, compitió en calificativos (estremecedor, trágico...) con otras autoridades cuando es su departamento el que cuenta con competencias exclusivas en cuestión de protección de los niños. Lo mismo hace el concello local cuando se pronuncia al respecto para lanzar la pelota a lo alto: es que no tenemos medios, viene a decir. Sólo Cáritas ha enviado una llamada de atención para que desde los médicos hasta las autoridades competentes se acuerden de sus obligaciones y responsabilidades, aunque ya sea un poco tarde para el caso de la pequeña colombiana. Por eso, uno echa en falta que, aunque se equivoque alguna vez, la policía autonómica ejerza sus competencias en lo que a niños se refiere y lo mismo hagan los servicios sociales. Los tribunales ya han condenado por inacción al Estado en el caso de la niña de Vilalba asesinada por un pederasta, ¿no es suficiente?