Los hosteleros exigen una normativa contra el «botellón»

La Voz A.?V. | FERROL

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JOSÉ PARDO

La asociación Aspudi reclamará al Concello medidas y vigilancia Aseguran que gran parte de los ruidos se generan por concentraciones en la calle

28 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l presidente de la Asociación de Pubs y Discotecas de Ferrol (Aspudi), Antonio Vázquez, ha adelantado que la próxima semana se le remitirá un escrito al Concello reclamando del grupo de gobierno la elaboración de una normativa específica para paliar el denominado botellón : concentraciones de jóvenes en calles o plazas de la ciudad para la ingesta de bebidas alcohólicas. Así se acordó recientemente en una asamblea de la agrupación. «Lo consideramos una necesidad y algo urgente», apuntó Vázquez. El motivo de esta solicitud es que, afirma, gran parte de los ruidos nocturnos que se generan en el centro de la urbe durante las noches de los fines de semana se deben a este tipo de reuniones y que, finalmente, acaban siendo los hosteleros los perjudicados. «Tiene ocurrido que un vecino alerte a la Policía Local porque no puede descansar y, de inmediato, se procede a la inspección del establecimiento que esté cerca de la zona, cuando realmente el problema estaba en la calle por el jaleo y porque en el botellón se suelen utilizar potentes aparatos de música de vehículos. Al final, aunque nosotros no tengamos nada que ver, siempre queda la sensación de que la responsabilidad es de los dueños de los establecimientos». Por este motivo, desde Aspudi se considera urgente la puesta en marcha de medidas por parte de los departamentos municipales correspondientes. No se trataría de una iniciativa pionera del Ayuntamiento. De hecho, en el Concello de Sada se prohibió, amparándose en el artículo 25 de la ley 1/92 sobre Protección de la Seguridad Ciudadana, «el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, parques y otros lugares de esparcimiento». El método ha funcionado. El perfil El botellón hizo su aparición en España de forma tímida a comienzos de la década de los 80. Ahora es habitual. Distintos informes sitúan la edad de los participantes entre los 14 y los 25 años, hecho preocupante por ser los del primer grupo menores de edad. Encuestas y estudios de la Universidade de Santiago señalan que el 10% de los jóvenes acudende forma sistemática en este tipo de reuniones durante los fines de semana. ¿Las consecuencias? La principal es que el botellón suele ser la primera toma de contacto con el alcohol a edades muy tempranas. Y a ello hay que sumar también los ruidos, los comportamientos incívicos, los desperfectos que se producen en el mobiliario urbano...