El compromiso de inversiones de Fraga con IF, la asignatura pendiente

La Voz

FERROL

JOSÉ PARDO

La rúbrica del documento, uno de los pilares del pacto, sigue sin concretarse

24 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

En el debe del gobierno municipal ferrolano, cuando éste alcanza su ecuador, hay que anotar diferentes anuncios -unos electorales y otros posteriores a los comicios- en los que, por el momento, poco o nada se ha avanzado. En el que más hincapié hace la oposición es en el compromiso del primer teniente de alcalde, Juan Fernández (IF), de sellar un documento con el máximo responsable del PPdeG, Manuel Fraga, para el impulso de importantes proyectos para la urbe. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, la implantación de nuevas titulaciones universitarias, la recuperación del castillo de San Felipe, respaldo administrativo para la transformación de Recimil... El propio Juan Fernández recordaba públicamente la inminencia de esta rúbrica el 13 de junio del 2003, cuando estampaba su firma junto a la del secretario xeral del PPdeG, Xesús Palmou, en el acuerdo en el que se sustenta la gobernabilidad del municipio. Casi dos años después de aquella jornada, el compromiso -que se anunció después de las elecciones- continúa siendo sólo verbal, pese a ser uno de los grandes pilares del pacto entre PP e IF. Juan Fernández ha señalado en varias ocasiones que la implicación que reclamaba a Fraga y su equipo ya quedan patentes en el apoyo a proyectos como el derribo de las casas baratas, la reordenación del entorno del Marcide o el polígono de Brión. Afirma, además, que algunas de estas cuestiones ya formaban parte del listado de iniciativas a impulsar. Pero el papel continúa sin rubricarse. El agua Por cumplir está también una promesa electoral realizada por el actual alcalde, Juan Juncal (PP). En campaña prometió rebajar hasta un 25% el precio que pagan las familias ferrolanas por el abastecimiento de agua. Basaba sus cálculos en un informe económico emitido por la compañía Emafesa el 21 de diciembre del 2000. La realidad es otra: la tarifa que abonan los vecinos continúa congelada porque las cuentas del 2003 y el 2004 de la compañía están sin aprobar. El recibo no ha subido, pero tampoco ha bajado. También prometía Juncal, recién tomado el bastón de mando de la ciudad, conseguir que la ya antigua Izar cotizase por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Poco después, el 9 de agosto del 2003, el gobierno municipal anunciaba que había recibido una comunicación oficial de Defensa en el que se le reconocía al Ayuntamiento la legitimidad para cobrar el IBI. La maraña burocrática tejida entre Defensa e Izar han impedido que el mencionado abono se haya materializado. La cuestión está ahora en los tribunales. Las cuentas municipales son el documento «más importante» para una administración local. Así lo indicaba el regidor en diciembre del año pasado, cuando se aprobaban los presupuestos para el 2004. El grupo de gobierno manifestaba su intención de continuar con la tónica de preparar los números a tiempo durante los ejercicios sucesivos. Pero en el 2005 esa previsión todavía no se ha cumplido. A 25 de mayo los presupuestos no están ni presentados. Ferrol es la única urbe gallega en esta situación. Y un cuarto déficit: el cementerio municipal, sin ampliar, un servicio ya reclamado durante el anterior mandato y que está en punto muerto a la espera de presupuesto.