«La transformación es rentable para Endesa y para el pueblo»

F. Fernández AS PONTES

FERROL

Entrevista | Jesús Ramos Lage Ramos se podría haber prejubilado hace tres años pero se quedó para ver la adaptación de la central, un proyecto que él impulsó para garantizar la continuidad de la empresa

06 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Jesús Ramos Lage es uno de los artífices de la transformación de la central, tanto de la que se acometió en los años 90 para quemar una mezcla de lignito local y de hulla subituminosa, como de la que ahora se trae entre manos Endesa para utilizar sólo carbón indonesio. Por eso este químico pontés de 55 años sigue en activo, aunque podría haberse prejubilado con 52. Es, de hecho, el segundo hombre más viejo de la térmica. -Se comenta por los pasillos de Endesa que si no hubiera sido por usted la central ya no existiría. -La central fue diseñada para quemar exclusivamente lignito local y se suponía que cuanto éste se agotase cesaría la actividad. Pero nosotros siempre vimos la posibilidad de continuar con carbón importado. Le presentamos a la dirección un proyecto, un traje a medida con ventajas desde todos los puntos de vista: era una buena oportunidad de negocio y se prolongaba la actividad de Endesa. Desde luego creo que la transformación es realmente algo beneficioso y rentable para Endesa y para el pueblo. Aunque en su momento fue una idea novedosa que algunos consideraron medio alocada. -Entonces estará nervioso esperando el momento en que el primer grupo funcione sólo con hulla. -Estoy como esperando el parto, expectante por ver cómo se comporta. -Y luego, a casa. -Sí, a final de año. -¿Le dará pena?. -Pena no. Tengo muchas aficiones. -¡Ah sí! Usted pesca, toca la guitarra... ¿Qué música le gusta? -The Zeppellin, The Beatles... los clásicos. Me pillas un poco de sorpresa, la verdad, pero lo mismo me gusta la salsa que el jazz; ahora me llama la atención Nora Jones. Casi me gustan los mismos que a mis hijos. -Al fin tendrá tiempo para tocar la guitarra. -Sí, con mis hijos. A veces me dejan tocar con ellos. En casa hay catorce guitarras. -Eche a volar la imaginación, ¿en qué otras cosas va a entretenerse? -En leer cosas estrambóticas, sobre cosmología. Bueno, y el que tenga un jardín y un tallercito para hacer chapuzas... no se aburrirá nunca. -Es también un gran ecologista, ¿cómo se entiende trabajando aquí? -Soy partidario del desarrollo sostenible y de controlar la explosión demográfica limitando nuestro crecimiento como especie. Ahora somos seis mil millones y eso significa consumir recursos y no puedes negarle a los países del tercer mundo lo que tú tienes. Además, aquí se ha elegido la combustión de este nuevo combustible [la hulla], que es lo menos malo. Con algo hay que producir electricidad.