LA VIDA EXAGERADA | O |
28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.CONOZCO GENTE sin pareja buscando desesperadamente un piso asequible para no tener que seguir viviendo con papá y mamá cuando están ya más cerca de los cuarenta que de los treinta. Incluso empiezo a pensar que algunos buscan primero la pareja para que al menos sean dos a pagar la hipoteca. Y conozco parejas jóvenes que sueñan con poder empeñarse para comprar su propia casa, pero sólo alcanzan a tener pesadillas con la mensualidad que tendrían que pagar, y no podrían. Todas esas personas, en un mundo ideal, aspirarían a un piso de tres dormitorios, o a un loft, o a una casa de campo. Pero como eso en esta España de primera fila va camino de ser imposible, que les pregunten si querrían un apartamento de 30 metros que costara tres veces menos, que estuviera simplemente bien construido y que pudieran decorar con cuatro muebles de Ikea. Dirían que lo indigno es darle al banco la mitad de tu sueldo al mes, no vivir en el espacio justo.