Análisis | La anterior iniciativa de dinamización La confusión sobre los resultados de este programa han estado presentes desde su puesta en marcha; ahora el Igape afirma que respaldó 47 proyectos empresariales entre 1997 y el 2001
19 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a denuncia pública efectuada ayer por el PSOE, que acusó al Igape de mantener paralizada una partida de seis millones de euros concedida por el Gobierno central en 1998 con el fin de ayudar a la reindustrialización de la comarca, viene a sumar un nuevo capítulo en la ya larga batalla de cifras del Plan Ferrol. Nacido al amparo de un convenio suscrito el 7 de abril de 1997 entre cuatro administraciones gobernadas entonces por el PP -Gobierno central, Xunta, Diputación de A Coruña y Concello- este programa de revitalización estuvo pronto ligado a inversiones millonarias y a centenares de puestos de trabajo. En 1999, el Plan Ferrol estaba dirigido por el ingeniero mugardés Jesús García Lago en una oficina propia ubicada en el Centro de Innovación y Servicios (CIS) de A Cabana. Las previsiones de los responsables del programa para ese mismo año apuntaban alto. Eran, en realidad, más que optimistas, ya que esperaban ayudar a la implantación de 41 proyectos, que en conjunto sumarían 282,4 millones de euros, 47.000 millones de las antiguas pesetas. Entre los proyectos en cartera se encontraba la construcción de la planta de gas impulsada por Roberto Tojeiro, que finalmente tuvo que esperar unos cuantos años más (hasta principios del 2004) para lograr el visto bueno definitivo de la administración. Meses después, sorprendentemente se habían rebajado ya las expectativas y se aludía a una posible inversión de 6 millones de euros. En el 2000, el desarrollo del programa inició su declive. La marcha de García Lago coincidió con el momento álgido del debate sobre la conveniencia de sustituir la dirección del plan por una Agencia de Desarrollo Industrial para Ferrolterra, en la que iban a implicarse las administraciones firmantes del programa, además de la Cámara de Comercio. De nuevo, papel mojado. En realidad, los responsables del Plan Ferrol nunca ejecutaron fondos especialmente destinados para la comarca, sino que se limitaron a canalizar las ayudas y los préstamos concedidos anualmente por el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) y por el Ministerio de Industria para la creación de nuevas empresas o la puesta en marcha de nuevos proyectos. El PSOE denunció ayer que por inoperancia de las administraciones se dejaron 6 millones de euros sin invertir. Es posible que incluso sin esa intención, en su respuesta pública, el Igape despejó definitivamente el misterio de las cifras del Plan Ferrol, al asegurar que, pese a no poder gastar los citados fondos, entre 1997 y el 2001 tramitó 47 proyectos empresariales, con una inversión global de 224 millones de euros, de los cuales subvencionó 28,37 millones. En conjunto, las nuevas iniciativas generaron 1.180 nuevos empleos y consolidaron otros 1.720.