La nueva junta directiva de la asociación vecinal Ultramar respalda, al igual que la anterior, el proyecto municipal para construir en la plaza de Sartaña un complejo de ocio y salud. «Lo apoyamos porque es una forma de trabajar por el barrio», argumenta el presidente, Álvaro Sánchez Gilsanz, que acaba de sustituir en el cargo a Juan Manuel Argüeso, aunque éste continúa siendo miembro de la cúpula del colectivo. La elección de la junta se celebró el pasado 23 de marzo, durante una asamblea general a la que asistieron 257 de las aproximadamente 800 personas con derecho a emitir sufragio. La candidatura de Sánchez Gilsanz, integrada por otros 14 compañeros, obtuvo 188 votos favorables, 68 en contra y uno nulo. La otra lista que concurría apenas fue apoyada por una cuarta parte de los presentes. Así, la corriente de opinión favorable a los planes del Concello recibe un gran espaldarazo. También queda relativizada la representatividad de los vecinos que con sus protestas provocaron la suspensión del pleno de la corporación local en el que se aprobó la ubicación del recinto, que ocupará casi 1.300 metros cuadrados de superficie. Dentro habrá un gimnasio con actividades cardiovasculares, una piscina climatizada de 20 metros de largo, una cafetería, una guardería para los usuarios... El Ayuntamiento quiere que las obras comiencen entre junio y el mes siguiente, para que así puedan ser inauguradas en el otoño del 2006. La hacienda local pondrá la parcela. Una empresa pivada correrá con todos los gastos de financiación (1,2 millones), a cambio de explotar luego el complejo durante 40 años. Durante ese tiempo, las arcas públicas ingresarán un canon anual de 2.000 euros. Para los próximos meses, además, la junta se marca como objetivos, entre otros, conseguir mejoras para las calles Bolivia, México, Peru y Adolfo Ros, así como la construcción y reparación de aceras y parques infantiles en varios puntos.