Análisis | Los incumplimientos del pacto entre SEPI y sindicatos CC.?OO. y UGT exigen al accionista que cumpla con lo acordado: dote de carga de trabajo a las factorías de la ría y mantenga a la antigua Astano plenamente operativa
19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?Queremos trabajar, no ser parados de lujo». Esta frase, que ha pronunciado en repetidas ocasiones el presidente del comité de empresa de la antigua Astano, Jorge Prieto, resume la principal reivindicación que abanderan los sindicatos del astillero de Fene y que sigue sin ser atendida por parte de los responsables de la compañía y de su accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Sin embargo, la dotación de carga de trabajo -con la adjudicación de dos nuevas fragatas F-100 más a los astilleros de Ferrol y Fene- fue uno de los compromisos que adquirió la sociedad que preside Enrique Martínez Robles con los sindicatos CC.?OO., UGT y USTG cuando se firmó la reconversión de Izar. Las dos primeras centrales empiezan a denunciar públicamente el incumplimiento de ese acuerdo. ¿Cuál es la acusación de las centrales a la SEPI? En realidad, el primer incumplimiento del acuerdo suscrito a finales del pasado año fue la prohibición impuesta al astillero de Fene -y al de San Fernando- que le impedirá construir buques civiles. El Gobierno se había comprometido a mantener la especialización de los astilleros -Izar Fene estaba especializado en el sector de construcción de plataformas marinas, el off-shore - y posteriormente decidió imponerle esa limitación para, argumentó, lograr el visto bueno comunitario a la reestructuración del sector naval. ¿Qué ha motivado ahora la denuncia pública de los sindicatos? Primero fue la sección sindical de CC.OO. en la planta de Fene la que, a principios del pasado mes de febrero, emitió un comunicado público en el que advirtió a la SEPI de que no podía «seguir mantendo unha situación de incertidume con respecto á carga de traballo» y le exigió ocupación «de forma inmediata e sen máis dilación». Pero además reclamó para el astillero de Perlío que «se manteña non soamente aberto, senón que se manteña ademáis con plena actividade». El pasado viernes, las Federaciones del Metal de CC.?OO. y UGT también se pronunciaron para hacer públicas sus sospechas de que la falta de encargos en las plantas civiles sirva de argumento a la SEPI para que «dé al traste» con el acuerdo. Pero las críticas más airadas llegaron esta semana de la sección sindical de UGT en el astillero ferrolano, cuyos responsables denunciaron el incumplimiento del acuerdo con la SEPI y aseguraron en un comunicado público que «todos los pasos que está llevando a cabo la dirección de la nueva empresa Navantia van encaminados al desmantelamiento del astillero de Fene». ¿Cuál es la situación actual en los centros? Aprobado ya el expediente de prejubilaciones en todos los astilleros, no hay motivo aparente para que la empresa siga sin ordenar su organigrama y concrete la carga de trabajo que va a tener cada centro, aunque no ha acometido ninguna de las dos tareas. Frente al centro ferrolano, que tiene garantías de ocupación hasta el 2009, la planta de Fene alcanza ya 19 meses sin ocupación, con una plantilla exigua -poco más de 300 personas- parte de la cual está destinada en Ferrol.