Crónica | El desenlace Hace menos de dos meses, diputados socialistas garantizaban que la antigua Astano haría «offshore» y no sólo eso, sino que Bruselas le levantaría el veto
21 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Más de 1.400 a casa prejubilados y carpetazo a la construcción civil. Aunque los técnicos de Bruselas y la propia Sociedad Estatal de Participaciones Industriales venían dando a entender desde hace semanas que el astillero de Fene sólo podría dedicarse al mercado militar en el futuro, muchos se empeñaron en no escuchar esas advertencias. El 23 de diciembre, el líder sindical de la negociación, Felipe López (CC.?OO.), declaró: «En Fene, la actividad central será seguramente la militar, pero el acuerdo [alcanzado con la SEPI] en ningún caso le impide hacer offshore» . «En buena medida -había afirmado un día antes el dirigente de la USTG Gregorio Freire-, cubre nuestras expectativas porque mantiene la factoría de Fene dentro del sector público y, además, no le cierra la puerta del mercado offshore ». Aunque, sin duda, puestos a prometer, la palma en este conflicto se la ha llevado el congresista del PSOE Xavier Carro. «El futuro está claro: la antigua Astano hará desde offshore hasta buques convencionales. ¿Sin restricciones..? Sí, sin restricciones, yo creo que sí», aventuró el 17 de julio. Una semana y media más tarde se reafirmó en lo dicho y añadió que las prejubilaciones podrían no afectar a Galicia: «Se Izar Ferrol vai a ser a xoia da coroa do sector naval público, no ten sentido falar de restarlle capital humano». «É factible -se refirió de nuevo a los vetos productivos el 25 de octubre- que nas próximas fechas se levanten as limitacións». Contra interpretaciones optimistas del pacto alcanzado entre el Gobierno y los grandes sindicatos en diciembre, la central nacionalista CIG y el BNG venían advirtiendo desde entonces que la factoría fenesa no tendría carácter dual finalmente.