La rehabilitación del monasterio de Caaveiro, como ha sucedido con otras joyas de la arquitectura, se hizo esperar durante muchos años, pero ahora ya no tiene vuelta atrás. El 6 de noviembre del 2003, el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, dio por iniciadas las obras de restauración del cenobio, que se encontraba abandonado desde los años 60, pero mal conservado desde hacía mucho más tiempo. Los arquitectos ganadores del concurso para su restauración han insistido en más de una ocasión en que el proyecto sólo conllevará las obras estrictamente necesarias, para respetar así al máximo la estructura original del conjunto. Cuando acaben las obras, la Diputación tiene previsto instalar allí un centro de interpretación del monasterio, para que los visitantes puedan conocer así su dilatada historia.