El gobierno local pretende sacar a concurso la obra durante el 2005 La actual instalación ubicada en Mougá no llegará a estrenarse y podría acabar derribada
14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l Concello de Ferrol ha tomado la decisión de construir una nueva perrera municipal, desechando para este cometido la instalación que se ha levantado en Mougá y que, después de más de tres años, no ha llegado a estrenarse. El concejal de Sanidade, Vicente Lorenzo Luque (PP), es tajante: «El edificio que tenemos ahora no sirve. Hay que hacer otra cosa. No reúne las condiciones suficientes, está mal ubicado y es muy difícil de vigilar». El gobierno local ha realizado ya un estudio de viabilidad de una iniciativa que se encuentra en fase de redacción del pliego de condiciones para su salida a concurso público. La filosofía, tal y como explica Luque, es realizar una subasta para las empresas interesadas tanto en la construcción de la nueva perrera como en su mantenimiento y en el servicio de lacería durante 25 años. Aunque todavía no es una cifra cerrada, el Ayuntamiento estima que la firma que resulte seleccionada recibirá unos 100.000 euros cada ejercicio en concepto de subvención. Las arcas locales no se gastarán, sin embargo, ni un sólo céntimo en levantar el inmueble. ¿La ubicación? Por el momento es una incógnita. Lorenzo Luque sólo ha querido avanzar que se hará fuera del núcleo urbano y, probablemente, en alguna de las fincas cedidas por el Ministerio de Defensa en el macroconvenio urbanístico firmado con el Concello el pasado año. Servicio necesario Con esta iniciativa, la Concellería de Sanidade pretende dar respuesta a una importante carencia que, actualmente, padecen los vecinos de Ferrol. A día de hoy, la ciudad no tiene perrera. El Ayuntamiento mantiene suscrito un convenio de colaboración con una clínica veterinaria que, a cambio de la correspondiente bonificación económica, se hace cargo de los animales abandonados cuando su labor es requerida por parte de las autoridades locales. Luque indica que esta situación no se puede prolongar mucho más en el tiempo, ya que es necesario que el ente local disponga de instalaciones propias, adecuadamente cuidadas y vigiladas, para encargarse de los canes. También abre la puerta a que, en el futuro, se puedan establecer convenios de colaboración con otros municipios de la comarca de Ferrolterra para el uso del servicio. Por lo que respecta a la perrera de Mougá, su futuro está todavía por decidir. Caben, según Lorenzo Luque, dos posibilidades: el derribo o su dedicación a otro tipo de actividad enmarcada en la reforma que la Consellería de Medio Ambiente está realizando en la zona. Tras el sellado del vertedero, acaba de demolerse la vetusta planta de compostaje y, en su lugar, se creará una zona verde con arbolado y un aula de educación medioambiental.