Memoria de Celso Emilio

José Gónzález Collado

FERROL

Crónica | El recuerdo de un antiguo afecto El pintor ferrolano José González Collado rememora su amistad con el poeta de Celanova, a quien ayer se rindió homenaje en el campus universitario de Esteiro

19 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?xponía mis cuadros por segunda vez en Vigo, en la galería Velázquez de esa ciudad, cuando apareciste y te presentaste. Luego me llevaste a una tertulia de artistas de la avenida Urzaiz. En tu casa me leíste algunos de los poemas de tu primera época. Aquellos días sólo tu amistad me confortó en el aislamiento que sentí en esa ciudad, inhóspita para lo que no sea vigués o del Celta a pesar de que mi padre vivió y murió en ella. (¡Pero eso sí, era celtiña !) Eras procurador de los tribunales y conocido. Tu casa era buena y bien situada. Tenías trabajo, nadie te molestó y un día te fuiste a ver nuevos horizontes. No te favorecieron Caro te costó aquello, aunque tu mejor obra la escribieras allá. Cuando regresaste, viniste a Madrid a buscar colaboración con tus paisanos bien situados, y los hados no te favorecieron. En una cena en mi casa de Santa María de la Cabeza me contaste tus angustias, tus fracasos, las alegrías, tus esperanzas, y regresaste a Vigo con tu fracaso. Cuando tu cuerpo quedó sin vida, los de siempre te convirtieron en exiliado, después en mártir de las letras gallegas, y ahora nadie habla de poesía sin que tu nombre salga en primera plana. Bien lo mereces. Pero los que creímos en ti hace ya muchos años, sabíamos que tus poemas eran buenos. Y sabíamos que algún día serías reconocido y que serías admirado, aunque sea triste y tardío que eso suceda cuando tú ya no necesitas nada. Tengo que ir a Celanova algunha vez a ver tu tumba y de paso entrar en tu monasterio de San Rosendo.