Crónica | El crecimiento de un área industrial El parque empresarial está cada vez más llenos de actividad y, por tanto, de tráfico. Allí todos esperan que la conexión con la autopista se termine de una vez
11 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?na mañana cualquiera, Río do Pozo es todo bullicio. Camiones, furgones, furgonetas, chimpines, turismos... El tráfico es incesante. Proveedores, comerciales y clientes de las noventa empresas del polígono llenan las calles. No siempre fue así. Hace diez años, Río do Pozo era un erial de la economía, un conjunto de parcelas en las que durante muchos meses creció la maleza. Finalmente, ElectroRayma anunció la construcción de una nave. Era la primera. No se trataba de una compañía de nueva creación, se trasladaba desde otro lugar a Río do Pozo. Pero había terminado la mala racha. Después, en 1998, se supo que Inditex planeaba montar un gran complejo en Río do Pozo. Hoy las instalaciones de Pull and Bear y de Indipunt, en las que trabajan alrededor de cuatrocientas personas, constituyen uno de los complejos industriales más importantes del polígono. Así fue como poco a poco Río do Pozo empezó a sonar entre los empresarios y se llenó de vida. Ahora, frente a las instalaciones de Inditex están las de Megasider, filial de Megasa. Es fácil adivinar que estamos en el territorio de la familia Freire, no sólo por la enorme M de la fachada de la nave, sino también por las bobinas de alambre almacenadas en el exterior. En este extremo donde se agrupan las grandes empresas está también Maderas del Noroeste, con su innovador almacén, una enorme e innovadora estructura de madera, por supuesto. Y Ventogal, dedicada al sector de la energía eólica. Pero el polígono es mucho más: empresas de mayor o menor tamaño dedicadas a actividades como transporte, ingeniería, publicidad, carpintería, calderería, chatarras, armaduras y estructuras metálicas, suministros industriales, construcción de yates, isotermización de vehículos industriales, talleres mecánicos, hormigoneras, fontanería... En cada una de las naves, de las oficinas, de los almacenes, empresarios y empleados comparten su preocupación por las comunicaciones del polígono. Todos sufren las consecuencias de la carencia de viales adecuados y del retraso de la conexión con la autopista.