El suelo militar

FRANCISCO VARELA

FERROL

CONTRAPUNTO | O |

05 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS AYUNTAMIENTOS con grandes instalaciones militares en su término, caso de Ferrol, fían su saneamiento económico a la posible reforma de la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado para compensar la exención de los recintos de Defensa del pago de determinados impuestos como el IBI. En el primer cálculo se estima que a la ciudad le corresponderían 600.000 euros porque un 20% de su superficie la ocupan terrenos y solares de uso castrense o cuarteles. No quisiera ser aguafiestas pero creo que ello no excluye una revisión de la política fiscal local. El grave desequilibrio tradicional de Ferrol se debe también a otras exenciones, no sólo las militares. Recientemente, en aras a un supuesto incentivo empresarial, se retiraron algunos gravámenes a las construcciones. Es una decisión más que discutible porque el sector en sí, la fabricación de viviendas, funciona o no funciona si tienen vitalidad otras áreas de la economía, pero no porque le pongamos o quitemos tasas. El profesor Álvarez Corbacho viene denunciando hasta la saciedad la distancia que separa a ciudades como Ferrol de las de su tamaño pero situadas en las áreas prósperas como el País Vasco o Cataluña. Un mal entendido que pague Madrid se ha cambiado ahora por el que pague Santiago porque los ferrolanos, que estamos en crisis, no lo podemos hacer. Así nos va. Ni a todos los ferrolanos les va mal ni a todos se nos puede excluir de pagar impuestos por aquello de la reconversión o el paternalismo. La mejor manera de demostrar que los ingresos no llegan para lo perentorio es agotar las posibilidades tributarias locales. Decisiones a lo señor Bush, que exime a sus amigos ricos de tributos, a lo único que nos llevan es a quitarnos razones y a la pobreza perenne.