CONTRAPUNTO | O |
26 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL ÚLTIMO balance sobre accidentes de circulación en Ferrol -in crescendo- debería hacernos reflexionar a los automovilistas y a las instituciones. Pero mucho me temo de que todo seguirá igual (¡ojalá!) o peor. El informe de la Policía Local pone en evidencia que existe una tendencia en el tráfico a crear una perimetral en la ciudad formada por la avenida central de A Gándara y lo que llamamos Acceso Norte. La intensidad de la circulación y el número de siniestros demuestra que este anillo montado con remiendos de diferentes vías tiene vocación de gran circunvalación. El dato tendría que hacer pensar a quienes toman las decisiones que sería bueno que se consolidase como gran cinturón de reparto del tráfico pero con las adaptaciones precisas para ello. Porque, recordemos, la avenida central de A Gándara había nacido en su día sólo para el uso del polígono, inicialmente industrial y luego comercial. Las glorietas de intersección de esta avenida con la carretera de Castilla tampoco están diseñadas para la intensidad circulatoria que soportan. Lo mismo ocurre, si seguimos el itinerario de la perimetral, en los siguientes cruces resueltos con glorieta. En síntesis, lo que Ferrol necesita es un plan general de tráfico para llevar a cabo los cambios que se requieran. De lo contrario, continuaremos con los atascos en Catabois y con unas estadísticas que ganan en puntos negros. Cuando entró en servicio el último tramo de la AP-9 ya se apuntaba que iba a suponer un gran cambio en el sistema de circulación rodada de Ferrol. Aquí lo tenemos. Por último, la estadística ofrece un número más que preocupante de siniestros en las conocidas como curvas del Acceso Norte, en su tramo final hacia A Malata. ¿Estas cifras no son, todavía, suficiente para actuar?