Entre los cambios del PXOM que propone el Concello a la Xunta se encuentra una medida que no hará obligatoria la construcción de plazas de garajes en aquellos edificios que se asienten sobre parcelas pequeñas o que vayan a presentar dificultades de acceso para los vehículos. Actualmente, según marca el plan urbanístico, todo edificio que se construye ha de contar con una plaza de garaje por cada 80 metros cuadrados, una medida que no se puede adoptar en todas los casos. Los promotores se ven entonces obligados a conseguir espacio en otras fincas para cumplir con el requisito, con el consiguiente aumento de precio. Aunque el Concello atenderá a excepciones, sí obligará a crear esas zonas cuando sea posible, es decir, en una mayoría de casos. «Lo que no queremos es condenar a una parcela vacía porque, al ser pequeña o de difícil acceso, no se pueda edificar en ella, y dejarla totalmente abandonada», como explica el concejal de Urbanismo, Francisco Pita-Romero. Además de ese cambio, que afectaría tanto a las zonas históricas como al resto de barrios, el gobierno local también ha solicitado que en determinados casos se pueda superar los 0,6 metros sobre la línea de edificación (lo que sobresale un elemento de la fachada) en los patios interiores para poder instalar algunos servicios esenciales, como ascensores.