La restricción afectó también a Ferrol Vello y a una decena de calles El gobierno local garantiza que no habrá más cierres de larga duración en el barrio
15 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Iban a ser 16 horas sin agua y al final casi se multiplican por dos. La obra para renovar la red de suministro en Canido, que no se había tocado en décadas, se concluyó finalmente a las siete de la mañana del viernes. Traducido en espera al ciudadano, la operación que puso en marcha Emafesa a las cuatro de la mañana del jueves tuvo a miles de vecinos del barrio y a decenas de comerciantes más de 28 horas sin suministro de agua. Canido, una parte de Ferrol Vello y varias calles fueron las afectadas directamente por un interminable corte. «¿Cómo que a las ocho de la tarde el jueves volvía el suministro? Sólo esta mañana [por la de ayer viernes] he vuelto a tener agua», se lamentaba un vecino de la calle del Sol que decía que no tuvo corriente hasta las nueve y media. «Y sin ningún tipo de ayuda por parte de la compañía», añadía. El concejal responsable de Aguas, Leopoldo Ibáñez, asumía que los problemas se habían prolongado más allá de lo previsto y que no fue hasta las siete de la mañana del viernes cuando se restableció por completo el servicio; es decir, once horas más tarde de lo que anunció la compañía Emafesa. «Agradezco la comprensión de los vecinos y entiendo que han demostrado un alto grado de paciencia», apuntaba el concejal independiente. Afectados No sólo fueron vecinos: negocios de hostelería, panaderías o peluquerías tuvieron que ingeniárselas para poder contar con agua a lo largo de toda una jornada. Hace apenas dos semanas, los mismos vecinos tuvieron que soportar otro corte de nueve horas. Con todo, el propio concejal recalcó -como ya lo hiciera el jueves el gerente de Emafesa- que el barrio de Canido «no volverá a padecer, en décadas, un corte de suministro tan prolongado como éste». Ese compromiso se sostiene porque las obras de reposición de la red de Canido permitirá interrumpir el servicio, en caso de avería, casa a casa y proceder a la reparación de forma más rápida. Es decir, sin que se tenga que restringir el suministro a todo un barrio, como sucede en la actualidad. Una ventaja con la que ya cuentan los usuarios de Caranza. Ibáñez también remarcó que dentro de una semana -previsiblemente el día 23- se podrán dar por finalizados los trabajos de renovación de la red y se abrirá al tráfico la avenida principal de Canido, ya sin restricciones.