La dirección de Patrimonio comunicó al Concello y a la Diócesis que colaborará en la obra El edificio acogerá el centro de estudios mindonienses y a seglares entregados a la meditación
22 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El futuro del monasterio de O Couto, abandonado desde hace siglos, se va despejando. La dirección general de Patrimonio ha enviado sendas cartas al alcalde de Narón y al obispo de Mondoñedo-Ferrol en las que los responsables de ese órgano de la Xunta muestran su intención de participar en la restauración del edificio. Según confirmaron tanto el alcalde naronés, Xoán Gato, como fuentes de la Diócesis, en la carta queda patente la voluntad de la dirección general de Patrimonio de redactar el proyecto de reconstrucción. La obra ha sido largamente demandada por los vecinos de la zona, que asisten con tristeza al deterioro del inmueble, sobre todo, de la parte que un día fue dedicada a monasterio, ya que la iglesia, románica, se conserva mucho mejor. Durante el último año, las gestiones entre el Concello y la Diócesis para colaborar en la recuperación del recinto se intensificaron. Fruto de ese trabajo conjunto fue la solicitud dirigida a Patrimonio para que interviniera. Satisfacción Tanto el alcalde como el presidente de la asociación de vecinos de O Couto, Anselmo Beceiro, mostraron su satisfacción tras saber que el Gobierno gallego ha decidido iniciar los trámites que culminarán con la restauración del edificio. De todos modos, fuentes de la Dirección General de Patrimonio puntualizaron ayer que no existe ninguna partida presupuestaria consignada. No descartaron que se pueda incluir alguna reserva de dinero en las cuentas autonómicas para el año 2005. Tampoco se ha decidido qué parte del coste asumirá la Xunta. La Diócesis tiene intención de dividir el monasterio, una vez rehabilitado, en dos zonas con diferentes usos, según explicó Benito Méndez, el párroco de O Couto. El claustro será ocupado por una asociación de seglares llamada Fraternidad María Estrella de la Mañana, fundada por un francés afincado en Salamanca, Abraham Kron, de orgien judío, que preconiza el buen entendimiento entre todas las religiones. Benito Méndez explicó que la Iglesia pretende crear diez celdas, más cocina, salas y despachos, donde vivirán los miembros de esa agrupación. Se trata de seglares, hombres y mujeres, que han decidido entregar su vida a la meditación. El resto del edificio, lo que antes eran las cocinas y otras dependencias prácticas, serán convertidas en el centro de estudios mindonienses, si se cumplen las previsiones de la Diócesis. Allí se archivarán las publicaciones vinculadas a la revista Estudios Mindonienses y otros documentos. Los usos de esta zona serán compartidos con el Concello de Narón.