MONTE VENTOSO | O |
11 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LOS DATOS son contundentes. Los astilleros de la ría de Ferrol han sufrido el mayor recorte de empleos en el constante achicamiento del sector público naval desde 1983. Hoy, más de veinte años después, el Gobierno se propone acometer un nuevo ajuste, que en su planteamiento inicial volvería a castigarnos más que a nadie. El papel escrito por la SEPI dice que Izar Fene y la fábrica de turbinas se venderán o se cerrarán. Ojalá que se haga realidad lo que nos anuncia el secretario general del PSOE gallego, Emilio Pérez Touriño, que promete que ese planteamiento escrito se reformará y la antigua Astano se unirá a la de Ferrol, con lo que se mantendrá la actividad y las instalaciones. Ojalá. Habrá que comprobarlo en las próximas semanas y ver si hay o no prejubilaciones, es decir, puestos de trabajo que se pierden para siempre. Pero hay algo peor. Que no nos dan otras salidas. Que el mismo Gobierno que se está planteando el futuro de nuestro sector naval nos ahoga la alternativa: el puerto exterior, que no tiene ni carretera y le falta la segunda fase de explanadas.