El martes cayeron cincuenta litros de agua de lluvia cada hora

La Voz LA VOZ | FERROL

FERROL

MARÍA VILLAR

El servicio meteorológico de Galicia asegura que las fuertes tormentas han pasado El Concello eumés evalúa los desperfectos causados por las inundaciones

08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Una bolsa de aire frío situada en las capas medias de la atmósfera, a unos cinco mil metros de altura, se alió el martes por la tarde con las elevadas temperaturas y la humedad en el ambiente para provocar una de las peores tormentas que se recuerdan en Pontedeume y Cabanas. El servicio Meteogalicia, ofrecido por la Universidad de Santiago en colaboración con la Consellería de Medio Ambiente, informó ayer de que el fenómeno tormentoso actuó de este modo: el aire caliente de la superficie (en Ferrol se registró el martes una temperatura máxima de 28 grados centígrados) ascendió a capas superiores de la atmósfera, se enfrió y se condesó transformándose en nubes tormentosas. Según Meteogalicia, la estación con la que mide la cantidad de lluvia caída en Ferrol (es la única que posee por esta zona y la más próxima a Pontedeume) registró sólo el martes una intensidad de cincuenta litros de agua por hora. A modo comparativo, en el aeropuerto de A Coruña se han contabilizado durante todo este mes de septiembre (hasta ayer) una media de ochenta litros, según Meteogalicia. A las seis y media de la tarde del martes se produjo el momento crítico del día, en el que la tormenta de agua cayó con más intensidad y provocó inundaciones en buena parte del centro de Pontedeume y en Cabanas, y en menor medida en Ferrol. El servicio de información meteorológica explicó que el peligro tormentoso ha pasado, y que es habitual en épocas de transición como septiembre, a medio camino entre el verano y el otoño. Mientras, los eumeses, ajenos al por qué de este fenómeno, recuperan poco a poco la normalidad. El concejal de Servicios y de Seguridad Ciudadana, Manuel Agras, destacó ayer el esfuerzo sobrehumano tanto de empresas (citó dos, las constructoras Feal Dopico y Barallobre) como de particulares para adecentar las embarradas calles de Pontedeume, despejar la carretera de la Alameda (sobre la que cayó parte del muro del atrio de la iglesia de las Virtudes) y limpiar el interior de la capilla que también se llenó de agua. En esta última tarea participaron vecinos y espontáneos, cuyo trabajo dio su fruto. De hecho, ayer a mediodía se desarrolló con normalidad la misa de las Virtudes, aunque la lluvia frustró la procesión posterior. Agras indicó que ha elaborado un listado de daños que presentará en comisión de gobierno con la intención de adoptar algunas medidas compensatorias. El edil también destacó la labor de los voluntarios de Protección Civil, de la Guardia Civil y de la Policía Local. Además, operarios del servicio municipal de limpieza trabajaban aún ayer en la limpieza de la avenida Ricardo Sánchez, donde también se inundaron algunos bajos, incluido uno de titularidad municipal. Cabanas En Cabanas, y según informó el concejal del BNG Xosé Manuel Pérez Sardiña, los trabajadores del Concello se afanaban también ayer por reponer servicios afectados por la tormenta como el alumbrado público de la zona de O Areal, entre otras áreas.