El que avisa no es traidor

FERROL

CÉSAR TOIMIL

En directo | El radar de Tráfico se anuncia en las carreteras Este mes de agosto, paneles informativos advierten de la presencia de controles de velocidad; aún así, los conductores siguen cayendo en la tentación del acelerador

19 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?os hombres y una misión bien clara: descubrir a los conductores que se saltan a la torera los límites de velocidad. Son las cinco y media de la tarde y dentro del coche camuflado de la Guardia Civil de Tráfico los agentes Carlos Pérez y Antonio Gómez esperan pacientemente. Están aparcados en el arcén de la autopista, en Pontedeume, y la antena de radar colocada en el parachoques del Peugeot hace su trabajo. No se le escapa uno, pero no caen muchos a esas horas. Más que nada porque en todos los accesos a la autopista desde Guísamo carteles luminosos informan a los conductores de la presencia del control de tráfico en algún tramo de la AP-9. Pese a esa advertencia y a que la identidad del coche del radar está en las calles -como admiten los agentes-, cae el primero. Son las 18.05 y un turismo pasa como una exhalación en dirección a Ferrol. Suena un disparo. Es la cámara de fotos. En la pantallita de la unidad de control aparece la velocidad: 153 kilómetros por hora en una autopista limitada, como todas, a 120. El infractor aún no lo sabe, pero dentro de unos veinte días recibirá en su casa una bonita instantánea. Es necesario aclarar que el radar capta la velocidad real a la que circulaba el vehículo, no la que marca el cuentakilómetros (que suele inflar la cifra catorce puntos). O sea que el infractor descubierto ayer en la AP-9 circulaba a 167 kilómetros por hora. A las 18.08 cae el segundo. Éste va a 150 kilómetros, según el radar, y a 164, según el cuentakilómetros de la nueva víctima. Pero esto no es nada en comparación con los 170 kilómetros a los que circulaba otro intrépido conductor por el tramo nuevo de la AP-9, limitado a 100, uno de los puntos de la red viaria más vigilados por el radar de Tráfico porque allí se están registrando un montón de accidentes: la causa, el exceso de velocidad. «Yo creo que el radar es muy efectivo, ni siquiera hace falta esconderse. Por ejemplo, en la nacional [N-651] han descendido los accidentes porque los conductores saben que estamos allí con frecuencia», explica Carlos. La patrulla de Tráfico y el único coche con radar que tiene base en el destacamento de Ferrol realiza servicios de mañana, tarde y noche. Los puntos que más frecuenta son la AP-9 (especialmente todo el tramo inaugurado en diciembre), la N-651 (la curva de O Gaiteiro y Laraxe en Cabanas), la autovía de As Pontes y la travesía de Fene. «Vamos sobre todo a donde se producen más accidentes», explica Carlos. Este mes, el control de tráfico avisa de su presencia. Pero a partir del 1 de septiembre, el radar actuará como siempre, con el factor sorpresa como aliado.