Entrevista | Manuel Pérez
30 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l constructor fenés Manuel Pérez acaba de regresar de Bruselas a donde viajó formando parte de una comisión de la asociación Iniciativa Empresarial del Noroeste para exponer ante las autoridades comunitarias la gravedad de la situación que vive la zona de Ferrol, pendiente de una nueva reconversión. Fueron recibidos por Loretta Dormal-Marino, directora general de Competencia, y Jean-Louis Colson, jefe de la unidad de Ayudas de Estado a empresas fabricantes. -El viaje fue muy positivo. Que una pequeña asociación empresarial como la nuestra asuma un papel tan importante y viaje al centro del poder de la Unión Europea, pensábamos, podía entenderse como fuera de lugar. No obstante, la señora Lorreta Dormal fue la primera en decirnos que le parecía interesante que un grupo de empresarios estuviese preocupado por los problemas de toda una comunidad, de los trabajadores y del resto de los ciudadanos de la comarca. -¿Qué les dijeron sobre el veto de Izar Fene? -La Comisión ve el problema de los astilleros españoles en su conjunto y espera conocer la posición del Gobierno. Por eso creo que la unidad de la comarca y, a más alto nivel, de los partidos a nivel estatal en esta materia, será fundamental. Incluso, fíjese, hasta la devolución de las ayudas creo que no será lo más importante. -¿Pero la antigua Astano podrá volver a hacer barcos alguna vez? -La directora general nos dijo que examinaría con cautela la posibilidad de adelantar el levantamiento del veto, que está previsto para al 2007. Les hablamos de un 17% de paro en una comarca de 300.000 habitantes que en un 25% depende de los astilleros... Y, claro, les vimos expresión de preocupación. Y, fíjese, cuando hablábamos de Fene, por Izar-Fene, tanto la directora como Colson conocían nuestra problemática. -En todo caso, ¿hubo algún pronunciamiento de ellos, de los altos cargos de Bruselas? -No. Es que sólo fueron receptores de nuestras quejas, de nuestras preocupaciones y de los informes que les entregamos. Ellos los harán llegar a quien corresponda. Pero tanto yo como presidente de la asociación como mis acompañantes pensamos que el encuentro fue muy positivo. Vuelves convencido de que en la unidad estará nuestro futuro y que, al margen de las diferentes políticas, nuestros representantes deben formar un frentre común.