CONTRAPUNTO | O |
30 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA POLÍTICA de ahorro de gasto de la Consellería de Sanidade lleva a medidas tan insólitas como cerrar el hospital Novoa Santos (sólo queda en funcionamiento Psiquiatría). Es como si en el periodo de vacaciones enfermase menos la gente. A uno, hasta cuando se acerca al médico de cabecera, le entra un poco de congoja por si la visita supone demasiada carga para el erario público. Pero si analizamos con detenimiento las cosas veremos que en el gasto médico la parte del león se la llevan los grandes trust farmacéuticos, hasta un 65%. No son, por tanto, las nóminas de los enfermeros quienes se tragan el presupuesto. Y en ese terreno, en disminuir la factura de las medicinas, poco se hace. Al acentuarse las medidas en la reducción de personal las consecuencias las vemos en las listas de espera. Además, carecemos de una vigilancia externa o consultores ajenos al Sergas, que nos indiquen la realidad de nuestro complejo hospitalario. Sorprende también que no exista un consejo sanitario en el área de salud en el que se integren ayuntamientos, asociaciones de enfermos, sindicatos sanitarios... que funcione como ente consultivo. Por eso, al ciudadano común sólo le queda la vía de la protesta, de la queja, que también es un derecho.