El último paso para reconvertir a las facultades

La Voz R. S. | FERROL

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En la Universidade da Coruña trabajan actualmente 62 grupos de investigación. Pero el camino ha sido largo hasta llegar a esa cifra. Hace apenas dos décadas era impensable que un investigador realizara un estudio y lo pusiera en práctica. Se hacía pura teoría y se tomaba como algo peyorativo que un doctor fuera más allá de los conocimientos teóricos. La innovación. Se evolucionó y las universidades sumaron a la I de investigación la D de desarrollo. Pero faltaba un gran tejido empresarial que confiara en un grupo de investigación para poner en marcha sus productos. Por eso se está en una tercera fase, la que busca reconvertir las facultades y hacer que no sean sólo centros de formación teórica sino espacios de I+D+I, de innovación, para poder colocar directamente productos en el mercado con el conocimiento que se aporta desde las universidades. El proyecto. Uno de los casos más sobresalientes de esa tercera fase es el proyecto Empresa-Concepto en el que trabajan las tres universidades gallegas, el CSIC y la Xunta para comercializar y cubrir el vacío en transferencia de tecnología. El Vicerrectorado de Ferrol y Relación Universidad-Empresa colabora con dos iniciativas, una en el sector del plástico y otra para el diseño de estructuras hidráulicas. El caso ferrolano. En Esteiro y Serantes hay media docena de grupos de investigación que han sabido aplicar con tino ese último concepto y que cada año suscriben contratos para desarrollar productos en sectores que precisan de innovación constante.