En Santa Marta, para siempre

E. Silveira / F. Fernández A CORUÑA / FERROL

FERROL

Crónica | El último adiós Los cadáveres de los tres miembros de la familia Bouza Carballal fueron incinerados en A Coruña y sus cenizas esparcidas en la ría de Ortigueira, de donde eran originarios

19 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?os tres coches fúnebres llegaron a las once de la mañana al cementerio de Feáns. Lo hicieron llenos de flores, casi a reventar, como lo estaban los ojos del centenar de personas que acudieron al camposanto coruñés y que a duras penas reprimían las lágrimas. Con mucho pesar, despidieron al matrimonio y a su hija de 20 años. Tras la misa, se realizó la cremación de los cuerpos, cuyas cenizas descansan ya para siempre en la ría de Ortigueira, lugar de origen de la familia. Allí, a las ocho de la tarde, en la iglesia parroquial de la villa se ofició un funeral multitudinario que concluyó con una emotiva ceremonia que tuvo como escenario el puerto ortegano. A bordo de una lancha, hermanas de Teresa Carballal llevaron las urnas con los restos para lanzarlos al mar. Al funeral acudió la corporación municipal en pleno, con el alcalde, Antonio Campo, a la cabeza; los regidores de concellos de la comarca, como el de Cedeira, Leopoldo Rubido; el de Cerdido, Bernardino Breijo; y el de Mañón, Alfonso Balseiro, entre otros. También acudieron el empresario Epifanio Campo; el secretario xeral de Medio Ambiente, Justo de Benito; el magistrado de la Audiencia Provincial, Antonio Rubín; y representantes de todos los sectores sociales de Ortigueira.