Herrerías

FRANCISCO VARELA

FERROL

CONTRAPUNTO | O |

06 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

GALICIA VIVE una verdadera euforia museística: desde Laza o A Merca, hasta Ourense, A Coruña, Vigo y Santiago, tienen proyectos de museos. Y, por tanto, Ferrol no podía quedarse atrás: ahí estamos con las obras de Herrerías en marcha, como el genuinamente nuestro, para recoger el legado de los astilleros. El lugar, sin duda, es inmejorable. Las antiguas herrerías del Arsenal, un edificio singular que sorprende ya antes de terminar su rehabilitación. Las naves guardan también parte de nuestra historia de glorias y tragedias porque bajo sus arcos estuvieron las fraguas de las que salieron los herrajes de los primeros buques de madera; luego Escuela de Mecánicos y como tal de triste recuerdo en la Guerra Civil. Pero, como ha investigado Manuela Santalla, Herrerías es el reflejo de la idea que los ilustrados tenían del trabajo. Visto en vacío, el conjunto tiene algo de templo, de templo del trabajo. Por eso, tampoco estaría de más que el futuro museo acoja estas historias que también forman parte del legado de nuestro pasado. Herrerías, sin duda, será uno de los símbolos de la ciudad y primer ensayo de cómo puede funcionar el primer gran museo. Porque en esto, también vamos con retraso con respecto a otras ciudades de Galicia.