Calma tensa en el Concello

Andrés Vellón Graña
A. Vellón FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Reportaje | El encierro de los mariscadores ferrolanos La sexta jornada de huelga de hambre de la directiva del pósito discurrió entre controles médicos y aparente tranquilidad; ayer nadie barajaba abandonar la protesta

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El habitual bullicio en el interior del Concello de Ferrol se convirtió ayer en una tensa calma. Los seis mariscadores encerrados en la consistorial eran los únicos inquilinos de la misma, junto con los agentes de la Policía Local que los controlan permanentemente. Calma, también, en las calles. Al cierre de esta edición la Policía Local no había registrado ningún corte de tráfico ni otro tipo de disturbio. El sexto día de huelga de hambre comenzó a pasar factura sobre la salud de los dirigentes de la cofradía. Frío, algún que otro mareo y fuertes dolores de cabeza. Nada grave, de todos modos, tal y como confirmó el médico Carlos Piñeiro que, como cada jornada, volvió ayer a efectuarles un reconocimiento. El 1 de mayo llevó a los concentrados las muestras de respaldo de CC.?OO, UGT y CIG. En las dos movilizaciones sindicales que se sucedieron ayer en la ciudad se hizo referencia al enquistado conflicto, para el que se demandó la inmediata apertura de nuevas vías de diálogo entre el sector y la administración. Compañero fallecido Fue en la madrugada del sábado cuando, desde el exterior, llegaba un jarro de agua fría: fallecía el mariscador Santos Badiola, de 44 años y residente en Neda, y que había participado activamente en las movilizaciones, aunque no se encerró en el concello. Según fuentes de la cofradía, el óbito se produjo momentos después de que dejase la entrada del ayuntamiento -donde había pernoctado varias noches- para desplazarse a su domicilio. Ya con anterioridad había notado intensos dolores en el pecho. Los responsables del pósito expresaron su dolor por el acontecimiento y enviaron una corona de flores a la familia del fallecido. También abandonaron temporalmente el ayuntamiento para visitar el tanatorio. Pero la huelga de hambre seguía su curso al cierre de la edición de ayer. El patrón mayor ferrolano, Bernardo Bastida, era contundente: «Vamos a continuar hasta el final». Se mostró satisfecho por el acuerdo alcanzado por las once cofradías en el encuentro celebrado en el viernes en Santiago aunque, al mismo tiempo, se confesaba un tanto «decepcionado» porque no se hubiesen adoptado medidas generalizadas de movilización. Sobre las molestias generadas a los ciudadanos con los cortes de tráfico apuntó: «Pedimos disculpas y solicitamos comprensión, trataremos de evitar este tipo de problemas». A renglón seguido, sin embargo, volvió a amenazar: «Vamos a proseguir con las acciones de protesta». La postura planteada ayer por la Xunta -que reiteró que no se revisará la rebaja de la talla de la almeja- espoleó los ánimos a última hora. Para la cofradía, «lo único que les mueve es la pérdida de un arma con la que, hasta el momento, chantajean para evitar que un pósito no sea dócil». Reclamaron, además, que Pesca haga públicos los informes biológicos que desaconsejan la rebaja del tamaño. Más información