Tráfico para los más pequeños

A. Díaz Leal FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Crónica | Una jornada de educación vial Desde hace cinco años, la agente de policía Eugenia Pérez Heres se encarga de enseñar a los alumnos de primaria de Ferrol los hábitos de circulación correctos

26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?yer fueron los alumnos de primero de Primaria del colegio A Laxe-Balón. Hoy serán los del Juan de Lángara. Así, durante todo el curso, desde hace ya cinco años, pasa la semana la agente Eugenia Pérez Heres. De aula en aula, intenta inculcar en los ferrolanos más pequeños hábitos de comportamiento como peatones y como viajeros. El programa de educación vial del Ayuntamiento de Ferrol pretende llegar a todos los alumnos de Primaria del municipio. Por eso, cada año trata con los niños de primero y de sexto de Primaria, una semana en cada centro, con clases teóricas, ejercicios prácticos y actividades complementarias, que, cuando el tiempo lo permite, llevan a los niños a la calle para poner en práctica lo que han aprendido en las clases. «Lo que pretendemos es que todos los niños tengan acceso a la teoría, que sepan las normas de circulación y que adquieran hábitos como peatones, como viajeros de sus propios coches y del transporte escolar, y como conductores de bicicletas», explicó ayer en el programa Voces de Ferrol, en Radio Voz, Eugenia Pérez. Vigilar a los padres La agente local admite que los niños le sorprenden, sobre todo, «por lo receptivos y lo tolerantes que son, y porque no dudan acerca de lo que les dices». Eugenia Pérez asegura que hace prometer a los más pequeños que «les van a llamar la atención a sus padres si los ven hablando por el móvil mientras conducen, si no llevan cinturón de seguridad, si se saltan un semáforo en rojo...». Y, por lo que los padres le dicen a Eugenia, los niños se toman muy en serio su papel de supervisores. La agente municipal cree que, con esta actividad, se fomenta «un respeto por las normas que, en general, no tenemos». Para Eugenia Pérez, sería importante que, para la gente, «el tráfico no fueran sólo señales y normas, sino valores, y que hay que respetar a los demás», explica.