Crónica | El interminable proyecto de Argüelles Tres años en obras llevan las viviendas sociales, pionera iniciativa para jóvenes que hace enrojecer de vergüenza por su inexplicable demora
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La que iba a ser gran iniciativa de la Xunta para lograr viviendas para jóvenes de calidad y a bajo precio se ha convertido en un despropósito que acumula ya tres años en obras. La previsión era, inicialmente, de menos de diez meses, cuando se comenzaron a levantar en Argüelles -barrio de Ferrol Vello- una docena de pisos de diseño para que menores de 35 años optasen a su primera vivienda en alquiler y a precios asequibles. Pero desde su inicio en el 2001 han pasado ya 36 meses y no hay fecha exacta para su entrega. La pasada semana la Comisión de Urbanismo de Ferrol dio un nuevo paso para desbloquear el proyecto y habilitar a Xestur Coruña -el principal implicado en esa demora- para que pueda reurbanizar el entorno a la vez que se completan las interminables obras en el histórico barrio. ¿Tan complejo era levantar doce pequeños apartamentos? El Instituto Galego de Vivenda e Solo y la propia Xestur, los organismos que dirigen respectivamente José Antonio Redondo y Jesús Almuiña, son los directos responsables de que esas viviendas aún no se hayan entregado ni abierto, cuando la intención inicial era que sirvieran de modelo para otras iniciativas en la ciudad y el resto de la comarca. Pero lo que ha cundido es el desánimo entre los jóvenes y apenas se presentaron quince solicitudes válidas para lograr uno de esos pisos en alquiler. Sólo uno se quedará fuera cuando se termine de realizar todo el proceso de selección. Las demoras Los responsables autonómicos han anunciado hasta en cuatro ocasiones su entrega. La primera, en verano del 2001; una segunda, en abril del 2002; la tercera fue para finales de ese mismo año; y la cuarta para doce meses después, para el pasado mes de diciembre. Nunca se ha cumplido. Ahora el compromiso es para este mes de marzo, y en las últimas semanas se ha visto actividad en el interior de las viviendas, los que teóricamente deberían los últimos brochazos. El Gobierno autonómico ha invertido en el proyecto urbanístico más de 500.000 euros y ahora planea alquilar los inmuebles a un precio asequible para los jóvenes. Pero aún tendrán que esperar sus destinatarios a que el calendario ponga fin al despropósito.